Anne Igartiburu siempre ha mantenido su vida privada bajo un fuerte hermetismo. La presentadora vizcaína es madre de tres hijos, dos chicas que adoptó estando soltera y un niño que tuvo junto a su segundo marido, el músico Pablo Heras-Casado, con quien mantiene una excelente relación. Son contadas las ocasiones en las que la de Elorrio habla de la maternidad y de cómo fueron los procesos de adopción de sus dos hijas mayores.
«Fueron adopciones muy distintas en diferentes países, pero con un propósito claro de que era un vínculo emocional y un proyecto», ha afirmado la presentadora vizcaína en un podcast ‘Querida Valeria’, que se puede ver a través de Youtube.
En 2003, cuando ella ya era un rostro popular de La 1, comenzó los trámites para adoptar a la pequeña Noa, una niña de India que por entonces tenía alrededor de 2 años. En 2013 amplió la familia con Carmen, que vino de Vietnam. Su único hijo biólogico, Nicolás, llegó en 2016, fruto de su matrimonio con Pablo Heras-Casado.
«Luego fui mamá biológica y he creado un vínculo relacional y familiar curioso en el que esa familia está creada por niñas, niño, amistades, familia, hermanos, pero es una tribu, como digo yo», cuenta en el podcast.
Anne nunca renunció al sueño de crear una familia. Tenía claro que quería ser madre. «Cuando éramos pequeños me preguntaban en casa: ‘¿Qué quieres ser de mayor?’, y a mí me da mucha vergüenza porque yo decía que quería ser madre», asegura. Y la posibilidad de adoptar siempre le pareció una buena opción si los hijos no venían de forma natural: «Siempre he pensado que si no se puede ser madre biológica en pareja o no surge que tú estés como convencida de ser biológicamente madre y puedes elegir, que no todas las mujeres pueden, pues era una buena opción», añade.