El calor también puede convertirse en una oportunidad para aprender, estimularse y disfrutar. Así lo han demostrado en la residencia Palacio de Valparaíso de Toro, donde las personas participantes han cambiado los talleres habituales por una jornada diferente, unas refrescantes Acuaolimpiadas.

Globos, esponjas, pelotas, agua y muchas ganas de participar fueron los ingredientes de una actividad pensada para salir de la rutina y, al mismo tiempo, continuar trabajando diferentes capacidades a través del juego.

La propuesta se dividió en tres pruebas, en las que los participantes tuvieron que pasarse globos, pescar bolas con una red o trasladar agua de un recipiente a otro. Juegos aparentemente sencillos que, detrás de su carácter lúdico, esconden diferentes objetivos de estimulación.

Cada una de las pruebas permitió trabajar aspectos como la coordinación, la motricidad, la atención, la percepción y la planificación, además de proporcionar diferentes estímulos sensoriales a través del contacto con el agua y los materiales utilizados.

De esta manera, una actividad pensada para disfrutar y refrescarse se convirtió también en una herramienta para mantener activas distintas capacidades, adaptando los ejercicios a las posibilidades de cada participante.