Durante buena parte de su vida, Alexandre Grimaldi fue presentado como el hijo de Alberto de Mónaco nacido fuera del matrimonio. A los 23 años, cumplidos este 24 de agosto, está decidido a que la coletilla empiece a sobrar. No puede ni quiere aspirar al trono, pero sí está dispuesto a desempeñar un papel en el futuro de un Principado cuyo apellido lleva y al que pertenece por nacimiento.
Alexandre nació en París en 2003, fruto de la relación que Alberto II de Mónaco mantuvo con Nicole Coste, una azafata de origen togolés a la que había conocido años antes en un vuelo. El príncipe reconoció oficialmente su paternidad en 2005. Ya había ascendido al trono tras la muerte de Rainiero III.
No es príncipe
Su condición de hijo reconocido de Alberto le convierte en miembro de la familia Grimaldi, aunque no en príncipe ni en integrante de la línea sucesoria. La Constitución monegasca reserva los derechos dinásticos a los descendientes nacidos de matrimonio. Jacques y Gabriella, los mellizos que Alberto tuvo con Charlene, ocupan por tanto un lugar institucional distinto.
Educado en Reino Unido, estudió Administración y Dirección de Empresas en Royal Holloway, Universidad de Londres. Durante años hizo de la formación su prioridad y llegó a plantearse continuar sus estudios en Nueva York, en universidades como NYU o Fordham. Había también en ese proyecto una voluntad de emancipación. Quería, según explicó entonces, crecer como persona y ganar independencia.
Un embajardor para Mónaco
Terminada la universidad, en primavera anunció la creación de su propia empresa con una ambición considerable para alguien de 22 años: contribuir a modernizar la imagen cultural del Principado y convertirlo en un polo capaz de atraer nuevos proyectos y oportunidades internacionales. Ha reconocido que quiere colaborar con su padre y ejercer, aunque sin cargo oficial, como una suerte de embajador internacional de Mónaco.
Alberto respalda la iniciativa. Mantiene con él una relación estrecha y normalizada. Se ven en Mónaco, comparten comidas, vacaciones y actividades deportivas y pasan juntos algunas celebraciones familiares. En los últimos años el joven aparece en acontecimientos deportivos y sociales del Principado y se mueve entre personalidades de la moda, la música y el deporte.
Tiene además una relación cercana con su hermanastra Jazmin Grace Grimaldi, la hija mayor de Alberto, nacida en 1992 de su relación con la estadounidense Tamara Rotolo. Los dos son hijos reconocidos del soberano, llevan públicamente el apellido familiar y forman parte de su vida privada, pero permanecen fuera de la sucesión.
Cuando concedió una entrevista a «Tatler», Alexandre quiso corregir la expresión «hijo ilegítimo». Sus padres no habían cometido adulterio, vino a argumentar, y Alberto lo reconoció voluntariamente cuando era un niño. No quería cargar con una etiqueta perteneciente a otra época.
También ha mostrado interés tanto por la moda como por proyectos benéficos y se involucra en iniciativas en Nueva York y Togo, el país de origen de su madre. Pero es Mónaco el lugar donde está proyectando su futuro.