El mes de agosto no suele ser el más activo a la hora de hablar de operaciones corporativas. Sin embargo, este año, una empresa aceitera, Deoleo –dueña de marcas como Carbonell o Koipe y que tiene su principal planta de envasado en Córdoba– se ha convertido en el epicentro de la pelea de España e Italia por el liderazgo de este producto, básico en la dieta mediterránea.
Deoleo está en manos de dos firmas de inversión, CVC y Alchemy Partners, y por ella ya han presentado ofertas la española Dcoop y la italiana Coricelli, que la valoran en cerca de 500 millones de euros. Desde entonces, la empresa vive en una montaña rusa bursátil, que deja en evidencia las especulaciones sobre su futuro. Analizamos las claves de esta operación, relevante porque España produce entre el 40% y el 45% de todo el aceite de oliva que se consume en el mundo, donde Italia y Estados Unidos son los principales países a los que exportamos.