Trent Alexander-Arnold decía hace dos años, todavía en el Liverpool, que quería ser el primer lateral en ganar el Balón de Oro, convertirse en “una leyenda del fútbol, alguien que cambió el juego”. Su realidad, sin embargo, ha quedado desde entonces muy lejos de aspiraciones tan grandes. Este verano, fue descartado, incluso, para el Mundial después de un primer curso en el Madrid en el que dejó síntomas de desubicación y se vio frenado por las lesiones (21 partidos en la enfermería). El inglés, de 27 años, forma parte de una defensa blanca en obras, pendiente de que la segunda fase de su reconstrucción sea más fructífera que la primera, en la que llegó el ex de Anfield.
Después de los tres fichajes del pasado verano (Dean Huijsen, Álvaro Carreras y Trent), en este han llegado otros tres (Denzel Dumfries, Ibrahima Konaté y Marc Cucurella). En total, 187,5 millones para una línea que vivió en los huesos las dos últimas temporadas de Carlo Ancelotti, que pidió sin éxito refuerzos ante los graves problemas físicos en la plantilla. Pese a las cuatro lesiones de cruzado (dos de Éder Militão, David Alaba y Dani Carvajal), el club limitó su inversión en la zaga en las campañas 23-24 y 24-25 a los cinco millones por la repesca de Fran García. Hasta que hace un año, al fin, regresó al mercado tras un periodo de austeridad en esa zona.
La inversión de 2025, sin embargo, no produjo grandes resultados inmediatos. A Huijsen, el zaguero más caro del club (62,5 millones), se le vio tierno y sobrepasado en los peores momentos de la crisis. Ahora agradece reencontrarse con José Mourinho, que lo fichó para la Roma en enero de 2024, aunque apenas coincidieron por el despido del técnico muy poco después de su llegada. El lateral zurdo Carreras (50) se fue diluyendo la temporada pasada (peleado también con Álvaro Arbeloa) y en esta le han traído en su posición a Cucurella (55), del que se espera el cuajo que fue perdiendo Carreras. Pese a costar más de 110 millones, ni él ni Huijsen disputaron la cita más importante, la vuelta de los cuartos de Múnich. Sí lo hizo la versión recortada del mejor Trent.
Este verano, el Madrid ha vuelto a traer un lateral derecho (Dumfries, 20 millones), un central (Konaté, libre) y un lateral izquierdo (Cucurella). Una compra que, en comparación con el pack anterior, acumula más experiencia en la primera línea.
Marc Cucurella, contra el Espanyol.AFP7 vía Europa Press (AFP7 vía Europa Press)
La competición testará el rendimiento de una defensa que debe resolver la incertidumbre sobre su fiabilidad. Dumfries, habitual carrilero en el Inter en un sistema con tres centrales, tiene que adaptarse a una zaga de dos. Konaté, cuarto central de Francia en la Copa del Mundo (solo disputó un cuarto de hora hasta las semifinales), está llamado a aportar certidumbre. Y Rüdiger (33 años), el central más acreditado de la pasada campaña, renovó por una más, pero debe cuidar una carrocería desgastada. Estos dos últimos y Huijsen son los centrales disponibles para recibir este miércoles a la Real Sociedad (21.00, Movistar).
En la enfermería continúa Militão, del que el club informó en abril (tras operarse del bíceps femoral de la pierna izquierda) que volvería en cuatro o cinco meses, y que ahora, puntualizan, no tiene una fecha de regreso a los entrenamientos con el resto de sus compañeros. Ni siquiera ofrecen una aproximada. Con 28 años, en las tres últimas temporadas ha sufrido cuatro lesiones muy graves (los cruzados de ambas rodillas, entre otras). En una situación parecida se encuentra Ferland Mendy (31 años), que el curso pasado solo completó cuatro encuentros. Nadie sabe cuándo volverá. Raúl Asensio, el último de la fila sobre el papel, sí espera incorporarse al trabajo con el grupo en unas dos semanas tras permanecer fuera toda la pretemporada.
Después de un largo tiempo de parálisis en la zaga, el club enlaza dos veranos tratando de sumar piezas. Si del centro del campo hacia adelante no hizo movimientos de fondo, en defensa sí ha intervenido por segundo año consecutivo, también por petición de Mourinho, porque de las retaguardias que levantaron las dos últimas Champions queda muy poco en pie (Carvajal, Militão, Alaba y Mendy en 2022; y Carvajal, Rüdiger, Nacho y Mendy en 2024).
El técnico, como sus predecesores, busca una mejora defensiva global, aunque la naturaleza ofensiva de la plantilla le obliga a tener una zaga fina y rápida para corregir los agujeros.