El Mercat de l’Olivar es uno de esos lugares emblemáticos de Palma, que es visitado por miles de turistas a lo largo del año. En esta ocasión, entre el bullicio propio del Mercat, con sus clientes habituales, destacó la presencia del actor estadounidense Adrien Brody, acompañado de su buen amigo, el artista mallorquín Domingo Zapata y el torero, Cayetano Rivera Ordónez.

Los tres llegaron juntos y dispuestos a degustar varias de las propuestas gastronómicas que ofrecen algunos de los puestos como Xarcutería Buades, donde Xisco García les atendió. Entre estos tres famosos, otros dos rostros conocidos de la sociedad mallorquina, el chef Koldo Royo y el escultor Lolo Garner. El grupo disfrutó de las tapas y platos que Xisco fue sacando hasta que se desplazaron a la zona de la pescadería donde dieron buena cuenta de unos boquerones en vinagre y luego al puesto de Pau Navarro antes de marcharse del Mercat de l’Olivar, donde quedaron encantados con la visita.

De maestro taurino a amigo

La relación entre Cayetano y Brody comenzó en 2006, cuando el actor fue elegido para interpretar a Manolete en la película dirigida por Menno Meyjes. Para meterse en la piel del mítico torero cordobés, el actor pasó varias semanas en España aprendiendo el oficio junto a dos grandes figuras: Juan Antonio Ruiz «Espartaco» y Cayetano Rivera.

Con Cayetano, la relación fue especialmente estrecha. Brody llegó a seguir la vida cotidiana del torero, viajando con su cuadrilla, madrugando, entrenando y asistiendo a tentaderos. Ambos mantuvieron además largas conversaciones sobre lo que significaba ser torero y sobre la mentalidad necesaria para enfrentarse al toro.

Cayetano incluso le regaló a Brody unas botas camperos cuando estaban en una finca de Cádiz. El actor aprendió a manejar el capote y la muleta y se familiarizó con los rituales que rodean una corrida. Brody siempre habló con mucho cariño de Cayetano. Años después, Brody seguía recordando aquella experiencia con enorme afecto. En una entrevista explicó que había tenido la suerte de ser instruido por dos grandes matadores, Espartaco y Cayetano, y que había llegado a vivir prácticamente como un auténtico torero, viajando con la cuadrilla de Rivera. En el estreno de la película Brody volvió a mencionar expresamente a Cayetano y Espartaco: dijo que había trabajado muy duro con ellos y que guardaba «muy buen recuerdo».

Y la amistad continuó

Lo más curioso es que no fue una amistad limitada al rodaje. Hace unos años volvieron a coincidir en Mallorca, siendo la unión el artista mallorquín Domingo Zapata, amante del toreo y muy buen amigo del actor a quien hemos visto en varias ocasiones en la Isla.

La estancia de Brody, dirigida por el excelente anfitrión, Domingo Zapata también contó con una visita a Sa Pobla, donde además de dar una vuelta por el mercado, entraron en Casa Miss, donde el propietario, Jaume Mir, les preparó unos fantásticos variats, plato favorito de Zapata y del que quedó prendado el ganador de dos Oscars al mejor actor principal. Uno por su papel en El Pianista, y el segundo en la película The Brutalist.

Además del variat, Brody probó las inigualables banderillas de hígado, que preparan en Casa Miss y degustó su famoso y premiado Vermut. Una visita que ambos artistas se comprometieron a repetir en una nueva ocasión.

La relación de Zapata y Brody se traslada a varios años atrás cuando se conocieron en Nueva York. Ambos unidos por su pasión a la pintura se convirtieron en grandes amigos. Han realizado exposiciones conjuntas, pero como no hay dos sin tres, el tercer buen amigo de esta pareja, unido por la pintura fue Alejandro Sanz. El cantante, el actor y el pintor son inseparables.