Hace unos días publicábamos en este medio que, según CaixaBank Research, ya son necesarios 7,7 años de salario íntegro para poder comprarse una vivienda en España, una cifra superior a la de años anteriores y que seguirá creciendo en los próximos años, poniendo así en evidencia el grave problema de falta de viviendas que existe en nuestro país. No obstante, son muchos los que se preguntan cuántas viviendas es necesario construir para cubrir el actual déficit de viviendas y cuánto tiempo podría llevar este proceso.

La respuesta a estas preguntas podemos encontrarla en uno de los últimos informes de la escuela de negocios OBS Business School, donde tratan la cuestión de la vivienda en España y donde explican cuanta vivienda habría que construir en los próximos años para solventar el déficit de vivienda.

Un déficit de vivienda de más de 700.000 unidades

En el informe podemos leer que «desde 2021 se han creado en España 1,2 millones de hogares, mientras que tan solo se han terminado 474.000 viviendas. Esto representa un déficit de 740.000 viviendas que se extiende a todas las provincias del territorio español, especialmente Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Murcia; las únicas excepciones son Guipúzcoa, Cáceres y Soria».

Como vemos, la institución cifra en 740.000 unidades el déficit de viviendas que existe en España, una cifra muy similar a la de organismos como el Observatorio Inmobiliario de BBVA, que para el final de 2026 cifraba este déficit en 807.000 unidades.


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En cuanto a los años que serían necesarios para acabar con este déficit y cuál debería ser el ritmo de creación de vivienda anual, leemos lo siguiente:

Mínimo ocho años a un ritmo de construcción masiva de vivienda

«El déficit se corregirá como pronto dentro de ocho años, indica el informe, pero para ello será necesario un ritmo de promoción superior a las 230.000 viviendas anuales a partir de ahora, un 128% superior al registrado en 2024, que fue el máximo de la última década. La dificultad para acabar con el problema es la rigidez estructural que caracteriza al mercado español, y que todo indica va a continuar en los próximos años: hay escasez de suelo finalista, problemas para financiar procesos de urbanización porque la inversión en construcción se ha estancado, falta mano de obra especializada, los costes para construir son cada vez más elevados (casi un 50% mayores que en 2006), existen unas exigencias normativas muy rígidas, sobre todo en cuestiones de sostenibilidad, los plazos administrativos son demasiado extensos y se ha politizado la vivienda».

El informe también pone de manifiesto la excesiva burocracia que castiga al sector de la construcción:

«El urbanismo español está basado en un modelo hiperregulado donde producir suelo apto para edificar puede requerir hasta 20 años y, en ese lapso, cualquier previsión presupuestaria para promover viviendas queda obsoleta. El suelo urbanizable en España supone solo el 2,1% del territorio, un recurso artificialmente limitado, lo que aumenta la inseguridad jurídica. La intensificación de la intervención pública en la formación de precios y un agravamiento de las restricciones a la oferta de suelo con efectos claramente contractivos sobre la actividad urbanizadora y el conjunto del mercado inmobiliario».

Así pues, y en el mejor de los casos, serían necesarios ocho de construcción masiva de vivienda a un ritmo de más de 230.000 construcciones por año para cubrir el actual déficit de vivienda. Un ritmo de creación de vivienda que lleva sin verse desde la crisis del 2008.