El Barça ya ha cerrado el fichaje de Dominik Livakovic procedente del Fenerbahçe por 2 millones de euros más otros 0,5 en variables, pero todavía debe resolver dónde jugará el portero croata durante esta temporada. El guardameta de 31 años aterrizó este martes en Barcelona y está previsto que complete este miércoles la revisión médica antes de firmar su nuevo contrato hasta 2030.
La intención inicial del club azulgrana era que Livakovic se marchara cedido durante una temporada y se incorporara al Barça en 2027 tras el retiro de Szczesny. El escenario que había cobrado fuerza era su regreso al Dinamo de Zagreb, donde el internacional croata ya jugó entre 2016 y 2023, además de la segunda parte de la campaña pasada.
Sin embargo, el acuerdo que parecía encarrilado entre todas las partes ha sufrido un giro en los últimos días. Según publica el medio croata Index.hr, Barça, Livakovic y Dinamo habían alcanzado un entendimiento verbal para que el guardameta defendiera durante una temporada la portería del conjunto de Zagreb. Ahora, el club croata ha cambiado sus condiciones.
El Dinamo cambia sus condiciones
El Dinamo aparecía como una solución ideal. El club croata recuperaría a uno de sus referentes recientes y contaría con un portero de garantías durante toda la temporada, mientras el Barça mantenía el control sobre un futbolista al que considera importante para su futuro. Según el medio croata, el plan contemplaba inicialmente una cesión de un año. Livakovic jugaría en Zagreb esta temporada y regresaría a Barcelona en el verano de 2027, justo cuando termina el contrato de Szczesny.
Pero el Dinamo habría cambiado de opinión. En una reunión celebrada hace unos días, el club habría decidido que solo quiere recuperar a Livakovic mediante una cesión de dos temporadas. La intención es solucionar de una vez por todas su problema en la portería y evitar tener que buscar un nuevo guardameta dentro de un año.

Livakovic con el Dinamo de Zagreb / AFP
Un año que lo cambia todo para el Barça
El problema es que esa petición choca directamente con la planificación blaugrana. El Barça ha incorporado a Livakovic precisamente pensando en el futuro de su portería. La idea del club es que Joan Garcia sea el número uno y que Livakovic pueda asumir el papel de segundo portero a partir de la temporada 2027/28, cuando finalice el contrato de Szczesny. Por eso, una cesión de dos años no encaja con los planes de la entidad.
De aceptar las condiciones del Dinamo, el Barça recuperaría al croata en verano de 2028, un año después de lo previsto. Una situación que obligaría al club a modificar su planificación y que no contempla. El escenario actual deja prácticamente bloqueado el regreso de Livakovic al Dinamo. El club croata quiere dos temporadas y el Barça necesita que sea únicamente una, por lo que las posiciones de ambas entidades están alejadas. El Barça, por lo tanto, deberá valorar si lo cede a otro equipo o decide incorporarlo ya para esta misma temporada.