La riada masiva que este miércoles golpeó el norte de Nepal, cerca de la frontera con el Tíbet (China), ha dejado imágenes devastadoras de varias localidades arrasadas por la fuerza del agua. El desastre, atribuido de forma preliminar a un terremoto, ha causado ya 95 muertos y 403 desaparecidos, según el último balance oficial. Entre las personas cuyo paradero se desconoce figuran 341 extranjeros, mientras que entre los fallecidos identificados hay al menos 72 ciudadanos británicos y australianos.

La Embajada de España en Nueva Delhi y el Consulado Honorario de España en Nepal están realizando un seguimiento de la situación tras las inundaciones y preparados para prestar asistencia necesaria. Además, han asegurado que «por el momento no constan españoles afectados o ilocalizables», según han confirmado fuentes de Exteriores.

La repentina masa de agua llegó hacia las 9:15 hora local al río Bhote Koshi desde la zona tibetana y golpeó con especial virulencia las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi. Imágenes difundidas desde la zona muestran mercados, carreteras y obras hidroeléctricas del distrito nepalí de Rasuwa, fronterizo con el Tíbet, completamente arrasados por la riada, además de pueblos cubiertos de lodo y sembrados de destrozos.

El ejército ha difundido en redes sociales imágenes satelitales del río Bhote Koshi en Rasuwa antes y después de la inundación. En ellas se puede observar localidades en las que parece haber casas o construcciones y, tras el desastre, agua marrón y lodo.

Otro vídeo difundido en medios de comunicación y redes sociales, cuya autenticidad aún no ha sido verificada de forma independiente, capta el momento en que decenas de personas echan a correr al ver aproximarse la avalancha hacia el puerto de Jilong, uno de los principales pasos terrestres entre Nepal y el Tíbet. Otra grabación muestra cómo una enorme masa de agua arrastra decenas de vehículos, incluidos autobuses estacionados en un aparcamiento, mientras escombros y nubes de polvo invaden la zona.

Las labores de rescate continúan sin descanso en el punto donde se produjo la avalancha de barro y agua, en la frontera entre Nepal, India y China. Equipos de emergencia de los tres países participan en la búsqueda de supervivientes que pudieran haber sido arrastrados por la corriente. Las autoridades nepalíes han recuperado ya 72 cuerpos, aunque temen que el número de víctimas siga aumentando a medida que avanzan las tareas de localización en una de las peores catástrofes naturales registradas en la región en los últimos años.

La UE ofrece «movilizar ayuda» a Nepal

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha ofrecido ayuda de la Unión Europea a Nepal tras las «devastadoras» inundaciones registradas en el norte del país y ha expresado sus condolencias a las familias de las víctimas.

«Estamos preparados para movilizar ayuda europea», ha afirmado la presidenta de la Comisión Europea en un mensaje en redes sociales, en el que también ha detallado haber activado el programa Copernicus, sistema satelital europeo, para «ayudar a cartografiar las zonas afectadas en Nepal y apoyar la respuesta sobre el terreno».

Otras respuestas a la emergencia

La Sociedad de la Cruz Roja de Nepal ha activado sus equipos de respuesta ante emergencias y «movilizar de inmediato» a los voluntarios con suministros de ayuda a las comunidades más afectadas, según ha informado la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IRFC).

La federación, por su parte, se encuentra «lista para apoyar a la Sociedad Nacional con recursos esenciales y coordinación», con la que se encuentra trabando «juntos» con rapidez «para proteger vidas, evacuar a las familias vulnerables y restablecer la seguridad a lo largo de los ríos Bhote Koshi y Trishuli».

El primer ministro de India, Nerendra Modi, ha informado de que también su país está listo «para proporcionar toda la asistencia humanitaria posible a Nepal» y sus equipos se están coordinando en los trabajos de rescate.