Una mujer de 56 años ha muerto este martes tras recibir un disparo “accidental” de su marido en la localidad de Hérmedes de Cerrato (Palencia). La fallecida, de origen vallisoletano, se hallaba con él practicando la actividad cinegética en esta zona del sur de la provincia palentina cuando se produjo el suceso. La investigación de la Guardia Civil ha rechazado de momento que se trate de un episodio de violencia de género y lo atribuye a lo fortuito, a expensas de nuevas pesquisas. La mujer fue atendida inicialmente por los servicios de emergencias en estado grave y finalmente falleció pese a las atenciones médicas. La víctima se llamaba Raquel García y trabajaba para la Fundación Municipal de Deportes (FMD) del Ayuntamiento de Valladolid, cuyos portavoces han expresado sus condolencias por la desgracia.

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La primera información oficial indicó que la pareja se encontraba cazando en el entorno de Hérmedes de Cerrato cuando se produjo el disparo. “En el momento en el que se personaron los indicativos de Guardia Civil, la víctima se encontraba grave pero consciente. Según las primeras investigaciones desarrolladas por el Instituto Armado, se descartaría que los hechos estén relacionados con un episodio de violencia de género y la principal hipótesis apunta a que pudiera tratarse de un accidente de caza”, ha difundido la Guardia Civil en un comunicado.

El accidente se produjo en la mañana del martes y la vallisoletana murió a última hora de la jornada pese a las atenciones sanitarias recibidas, pues sufría heridas de alta gravedad. Fuentes de la subdelegación del Gobierno en Palencia detallan que “el disparo fue en la parte lateral del abdomen” y que ambos “cazaban habitualmente juntos, los dos con permiso activo”.

Las primeras indagaciones sobre la defunción revelaron que la víctima era Raquel García, empleada de la FMD. El gerente de esta entidad, Santiago Hidalgo, mostró así su pesar por lo ocurrido: “Raquel llevaba 30 años como monitora de actividades de ocio y tiempo libre con mayores en la Fundación Municipal de Deportes de Valladolid, ella no trabajaba directamente con nosotros pero sí encadenando contratos con empresas que tenemos subcontratadas”.

La concejala de Deportes municipal, Mayte Martínez (PP), se unió a Hidalgo en palabras de afecto hacia la familia de García y de tristeza hacia lo sucedido. “Desde las redes sociales de la Fundación Municipal, y tras haberle dado traslado también al alcalde, manifestamos, como no puede ser de otra manera, nuestras condolencias a la familia por el fallecimiento de esta trabajadora”, ha precisado, añadiendo que ella personalmente no la conocía porque no era una “trabajadora directa” del Consistorio sino empleada de diversas compañías subcontratadas por el Ayuntamiento. Raquel García tenía “referencias muy buenas”, según Martínez, y era “muy querida en la Fundación”, para la cual trabajaba dando clases en los polideportivos o pabellones de la ciudad.