Para quién aún no conozca a Nicolás García Karpenko, es una de las grandes perlas de la cantera del baloncesto malagueño en la actualidad. Un … talentoso y físico exterior de 1,98 de estatura que lleva desde los 15-16 años llamando a la puerta de los grandes. Este marbellí, forjado en las canteras del San Pedro y el CB Marbella, fichó por la reconocida Pablo Laso Academy de Madrid durante unos meses para continuar creciendo durante su etapa formativa. Sin embargo, con 16 años, apostó por cruzar el charco para marcharse a Estados Unidos.

Lo hizo para alistarse en la Sunrise Christian Academy de Kansas con 16 años, mientras continuaba con su formación académica en este ‘high school’, uno de los más relevantes del país para compaginar el deporte con los estudios. Y después, para esta última temporada, fichó por la también prestigiosa Dream City Christian, en Arizona, que compite en la reconocida Nike EYBL Scholastic, una de las ligas juveniles más competitivas de Estados Unidos. Tal fue su progresión, que el joven malagueño logró un hito, el de ser el primer español en ser nominado al McDonald’s All-American Game, un evento que reúne a los mejores jugadores de ‘high school’ de la temporada.

Y no sólo eso, además, se graduó del instituto con la máxima nota posible, con Cum laude. Tal y como ha contado su padre, Ignacio García, a este periódico, el objetivo de Nicolás era encontrar una oferta interesante de una universidad americana para continuar su trayectoria en la NCAA, como tantos otros españoles. Sin embargo, asegura que la competencia para acceder a la NCAA es cada vez más virulenta y que muchas universidades están apostando ya, sobre todo, por perfiles de jugadores más experimentados, jóvenes que ya hayan competido ya en ligas profesionales o bien sean internacionales con sus países.

Vuelta a casa

Así las cosas, al no recibir una oferta convincente, García Karpenko regresó a casa para aceptar la propuesta del CB Marbella de Tercera FEB, motivado por la idea de competir en una liga con jugadores sénior, seguir creciendo técnica y físicamente y motivado además por el que será el nuevo entrenador del conjunto marbellí, Pablo Bernabé, muy reconocido en la provincia y el cual solía entrenar con Nicolás cada verano.

Otro de los alicientes que ha llevado al joven exterior a regresar a casa ha sido el hecho de ganar visibilidad en España cara al presente y al futuro. El padre del joven asegura que hubo contactos con las selecciones españolas de categorías inferiores previamente, pero nunca llegó a recibir la llamada. Asimismo, asegura que también ha habido interés de otros clubes nacionales.

Quien sí tocó a su puerta este verano fue el seleccionador sub-18 y sub-19 de Rusia. García Karpenko, que tiene doble nacionalidad (su madre es rusa), pasó un mes concentrado con este combinado este verano, todo un hito para su carrera y la ciudad. Ahora, en Marbella, busca seguir forjándose y trabajando con adultos, eso sí, sin dejar de lado su sueño futuro de regresar a Estados Unidos para formarse en la NCAA.