Miguel Galán ha denunciado públicamente un supuesto veto de Miguel Ángel Gil Marín al FC Barcelona en la operación por Julián Álvarez. El presidente del Centro Nacional de Formación de Entrenadores (CENAFE) considera que la situación plantea un posible conflicto de intereses por el doble cargo que ocupa el dirigente rojiblanco, como consejero delegado del Atlético de Madrid y vicepresidente primero de LaLiga.

Galán sostiene que Gil Marín estaría obstaculizando una posible llegada del delantero argentino al Barça y favoreciendo una salida hacia la Premier League. Una acusación que, de momento, parte exclusivamente de sus declaraciones y que no ha sido acreditada públicamente por ninguna de las partes implicadas.

El conflicto de intereses que señala Galán

En un mensaje publicado en sus redes sociales, Galán pone el foco en la posición institucional de Gil Marín dentro de LaLiga. “Gil Marín impide que Julián Álvarez fiche por el FC Barcelona y habría establecido un veto frente al club catalán”, asegura el dirigente, que cuestiona que Javier Tebas no se haya pronunciado sobre el asunto.

El presidente del CENAFE considera especialmente relevante que Gil Marín no sea únicamente el máximo responsable ejecutivo del Atlético, sino también vicepresidente primero de LaLiga. En su opinión, ambas responsabilidades pueden entrar en conflicto si el dirigente interviene en una operación que afecta directamente a otro club de la competición.

Existe un claro conflicto de intereses institucional en la posición de Miguel Ángel Gil Marín”, afirma Galán, que considera que, desde su cargo en LaLiga, debería defender los intereses generales de la competición y mantener una posición de neutralidad respecto a sus clubes afiliados.

Pide transparencia y una posible abstención

Galán va un paso más allá y considera que la situación debería resolverse mediante transparencia y una separación clara entre las funciones de Gil Marín en el Atlético y en LaLiga. Según su planteamiento, el dirigente debería renunciar a su responsabilidad en la patronal o apartarse de cualquier intervención relacionada con una eventual negociación entre el Atlético, el Barça y Julián Álvarez.

El también candidato a la presidencia de la RFEF considera que una eventual salida del delantero argentino hacia la Premier League también perjudicaría a LaLiga, al suponer la pérdida de una de sus grandes estrellas y reducir el atractivo de la competición.

Galán termina su denuncia reclamando que el asunto sea revisado por las autoridades deportivas. “La solución exige transparencia, abstención y coherencia”, concluye, señalando que la situación puede ser denunciada al CSD.