Aunque el término ‘superalimento’ es más bien comercial que científico, suele emplearse a menudo para hablar de esos ingredientes que tienen tantas propiedades que dejan … una gran lista de beneficios en el organismo. Por eso conviene incluirlos en la alimentación, como parte de una dieta sana y equilibrada que no solo busque la pérdida de peso, sino aportar todos los nutrientes necesarios al cuerpo.
Entre estos superalimentos hay uno que es especialmente interesante a nivel cardiovascular gracias a los beneficios que aporta para la salud del corazón: la granada. Esta popular fruta es perfecta para tomar sola y también para tomar con yogur o avena, además de incorporarla a otros platos como ensaladas, porridge o sobre una crema de verduras.
La granada es una fruta muy interesante desde el punto de vista nutricional y destaca por su alto nivel de antioxidantes, ya que contiene polifenoles, especialmente punicalaginas y antocianinas, que ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo. Esto no solo mejora el sistema cardiovascular, también tiene propiedades antiinflamatorias y combate el envejecimiento. Además, aporta vitamina C, vitamina K, folato y potasio y es beneficiosa para la salud intestinal gracias a su fibra.
Ahora, un nuevo estudio de científicos del King’s College de Londres (Reino Unido) ha descubierto que un compuesto producido por el organismo tras el consumo de granadas, la urolitina A, mejora la función cardíaca hasta en un 80 por ciento en un tipo de insuficiencia cardíaca con opciones de tratamiento limitadas.
Este hallazgo, publicado en ‘Science Advances’, podría dar esperanza a millones de personas que padecen un tipo de insuficiencia cardíaca en la que el corazón conserva su capacidad para bombear sangre, pero se vuelve rígido y tiene menos capacidad para relajarse entre latidos, lo que dificulta que se llene de sangre. Esto se conoce como insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada y representa aproximadamente la mitad de todos los casos de insuficiencia cardíaca. Esta afección puede provocar dificultad para respirar, fatiga, menor capacidad para hacer ejercicio y una mala calidad de vida en general.
Según Joseph Burgoyne, autor principal del estudio, pese a que no existen pruebas suficientes para sugerir que las personas deban consumir granadas para tratar la insuficiencia cardíaca, estos hallazgos plantean la posibilidad de que los enfoques dietéticos que mejoran la producción de urolitina A puedan ayudar a aliviar esta afección.
«Se necesitan ensayos clínicos con personas para comprobar si este enfoque es eficaz para los pacientes. Mientras tanto, una dieta sana y equilibrada sigue siendo una de las mejores maneras de cuidar el corazón. Consumir abundantes frutas y verduras se asocia con una mejor salud cardiovascular, pero es importante recordar que ningún alimento por sí solo puede prevenir o tratar las enfermedades cardíacas», ha finalizado James Leiper, director de investigación de la British Heart Foundation.
