Reunir en un programa ‘The Wound-Dresser’ de Adams y la Novena de Beethoven tenía sobre el papel un interesante trazo dramatúrgico, al ser una … especie de viaje introspectivo desde el susurro de la vulnerabilidad humana hasta la más sobrecogedora eclosión del espíritu colectivo. A esto había que añadir que había ganas de volver a escuchar a la Filarmónica de Seúl.
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Seoul Philharmonic Orchestra
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Intérpretes:
Orquesta Filarmónica de Seúl; Matthias Goerne, barítono; Gloria Jieun Choi, soprano; A. Kyeong Lee, mezzosoprano; Ji Hoon Son, tenor; Easo Abesbatza. -
Director:
Jaap van Zweden. -
Programa:
‘The Wound-Dresser’ de Adams; ‘Sinfonía nº 9 en re menor, op. 125, Coral’ de Beethoven -
Fecha:
26-8-26. -
Lugar:
Kursaal. -
Asistencia:
Lleno.
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La meditación sobria y desprovista de efectismos que tiene la obra de Adams exige de un solista capaz de transmitir la crueldad de los textos de Whitman. El barítono Matthias Goerne lo consiguió. Con un timbre cálido, una dicción pulcrísima y un fraseo impregnado de una elegancia doliente, logró transfigurar el dolor individual en cierta dignidad. No hubo ningún tipo de dramatismo impostado y la contundencia de su interpretación residió en su desarmante intimidad. La orquesta deslumbró por su contención y su manejo de las dinámicas, creando una atmósfera suspendida en la que cada nota pesó en el alma.
Si bien Beethoven se presta a comparaciones con versiones de referencia, la que recibimos ayer fue mucho más que digna y destacó por su equilibrio formal y sus tempi algo acelerados. Al igual que el martes, sorprendió la precisión de los metales de la orquesta coreana, especialmente en el ‘Molto vivace’. Las cuerdas, por su parte, regalaron un sonido amplio y profundo en el ‘Adagio’, para llegar al ‘Finale’, en el que el Easo, con un centenar de cantores, ofreció una exhibición de empuje. Tanto el coro como los solistas pusieron sus voces al servicio de una notable interpretación que fue muy aplaudida.