Zaragoza va a saldar este viernes por fin una deuda histórica. Tal y como adelantó este diario en marzo de este año, José Ángel Arcega verá su camiseta con el dorsal 10 colgando de lo más alto del pabellón Príncipe Felipe, junto con la de su hermano Fernando y la tristemente desaparecida Pilar Valero, reconociendo así la trayectoria de uno de los jugadores de baloncesto más importantes que ha dado Aragón. Será antes del partido entre España y Portugal, previsto a las 21.00 horas, y asistirá la alcaldesa, Natalia Chueca.

El menor de la saga de los Arcega, la más mítica del baloncesto aragonés, nació en Zaragoza el 31 de mayo de 1964. Desarrolló la mayor parte de su carrera en la capital aragonesa y fue uno de los pilares del CAI Zaragoza que revolucionó el baloncesto nacional en los años ochenta. Campeón de Copa en 1984 y 1990, finalista en la Recopa de Ginebra de 1991, la pérdida de la plaza ACB del CBZ en el verano de 1996 hizo que Pepe Arcega tuviera que salir fuera de casa, primero a Vitoria y luego a Cáceres, donde jugó hasta 2001.

Además, fue 58 veces internacional en las categorías inferiores y 64 con la absoluta, siguiendo los pasos de su hermano Fernando y convirtiéndose también en olímpico, en su caso en Barcelona 92. Ha recibido premios de diferentes instituciones y ámbitos como la insignia de oro de la ACB o la medalla de bronce de la Real Orden del Mérito Deportivo.

Tras su retirada trabajó activamente para recuperar el baloncesto de élite en Zaragoza y fue parte fundamental del nuevo Basket Zaragoza 2002 que en febrero cumplirá 25 años. Arcega se convirtió en su primer director deportivo, poniendo en marcha el proyecto. Actualmente es vicepresidente de la Federación Aragonesa de Baloncesto y comentarista de los partidos del Casademont Zaragoza en Aragón TV.