Entre la noche de este jueves 27 y la madrugada del viernes 28 de agosto, los estadounidenses podrán disfrutar de uno de los eventos astronómicos más destacados del 2026: un eclipse de Luna parcial profundo. En el punto máximo del fenómeno, el 93% del diámetro lunar —equivalente a aproximadamente el 96% de su superficie visible— quedará dentro de la umbra, la parte más oscura de la sombra proyectada por la Tierra. Esto hará que el satélite adquiera un aspecto dramático, con gran parte de su superficie oscurecida por tonalidades rojizas, anaranjadas o cobrizas. De ahí que este fenómeno sea conocido popularmente como “Luna de sangre”.

Aunque la Tierra bloqueará la luz directa del Sol, una parte de esta seguirá atravesando la atmósfera terrestre antes de llegar a la superficie lunar. Durante ese recorrido, la atmósfera dispersa con mayor facilidad las longitudes de onda más cortas, como las azules y violetas, mientras que las tonalidades rojas y anaranjadas logran atravesarla y se curvan hacia la Luna. Este fenómeno es el responsable de los colores que podrá adquirir el satélite durante el eclipse.

La intensidad de esas tonalidades dependerá, entre otros factores, de las condiciones de la atmósfera terrestre. La agencia espacial estadounidense (NASA, por sus siglas en inglés) estima que más de 3.300 millones de personas en todo el mundo seguirán alguna fase del evento, siempre que las condiciones climáticas lo permitan. Aunque un cielo oscuro y alejado de la contaminación lumínica ofrecerá una mejor experiencia, el fenómeno también podrá observarse desde las ciudades con cielos despejados.

El fenómeno forma parte de la serie Saros, un ciclo en el que los eclipses relacionados se repiten aproximadamente cada 18 años, 11 días y 8 horas. El eclipse anterior de esta serie tuvo lugar el 16 de agosto de 2008, mientras que el siguiente ocurrirá el 7 de septiembre de 2044.

Asimismo, la gran ventaja de mirar el cielo la noche de este 27 de agosto es que podrá hacerse de forma segura a simple vista. A diferencia de un eclipse solar, durante el cual mirar directamente al Sol sin protección puede causar daños graves en los ojos, la observación de la Luna no representa ningún riesgo y tampoco requiere filtros especiales. Los binoculares o un telescopio pueden mejorar la experiencia y permitir apreciar con mayor detalle el avance de la sombra terrestre y las variaciones de color sobre la superficie lunar, pero no son imprescindibles.

Ilustración: Mónica Juárez MartínLos mejores lugares para disfrutar el eclipse

En Estados Unidos, el eclipse podrá observarse en su totalidad desde casi todo el territorio, según la NASA, aunque la visibilidad será diferente dependiendo de la ubicación y la hora. Ciudades como Nueva York, Miami, Atlanta y Washington DC podrán seguir el fenómeno completo, mientras que en Los Ángeles, San Francisco y Seattle será posible observarlo desde las primeras horas de la noche.

En la costa este, el momento cumbre llegará alrededor de la medianoche, mientras que en la costa oeste el máximo se producirá poco después de la puesta del Sol. La NASA ha elaborado mapas y horarios detallados que permiten conocer las condiciones de observación en cada lugar.

Para cualquiera de las regiones, la visibilidad dependerá finalmente de que el cielo permanezca despejado y de que exista un horizonte suficientemente abierto para observar la Luna.

Hora cumbre del eclipse

El eclipse alcanzará su momento cumbre alrededor de las 0.13 de la madrugada del viernes 28 de agosto (hora de la costa este), de acuerdo con los cálculos astronómicos para el fenómeno. En la zona centro, la hora clave será 23.13, y en la costa oeste, a las 21.13, del jueves 27 de agosto.

FaseCosta EsteZona CentralCosta Oeste Inicio penumbral 21.24 20.34 18.24 Inicio del eclipse parcial 22.34 21.34 19.34 Máximo 0.13 (28 de agosto) 23.13 21.13 Fin del eclipse parcial 1.52 0.52 (28 de agosto) 22.52 Fin penumbral 3.01 2.01 0.01 (28 de agosto)

El fenómeno completo, desde el inicio de la fase penumbral hasta el final del eclipse, se prolongará durante más de cinco horas, aunque el periodo en que la Luna permanecerá dentro de la umbra será considerablemente más corto.