Pedro Sánchez cancela su viaje a Andorra. El presidente del Gobierno ha optado por suspender in extremis su escapada vacacional al país vecino junto a su esposa, Begoña Gómez, después de que el diario Abc publicara este miércoles la información. Según cuenta el citado periódico, Sánchez ha anulado su escapada a un lujoso hotel de montaña, junto a su familia, «ante la presión mediática y política» generada sobre un «viaje de carácter privado», y con la crisis migratoria en Ceuta aún sin resolver.
El presidente planeaba instalarse en el principado pirenaico desde este jueves hasta el domingo 30 de agosto, justo en la antesala del inicio del curso político. Sin embargo, el malestar político por su inacción ante la crisis en la ciudad autónoma —donde Moncloa ha tardado casi un mes en articular medidas efectivas de normalización— ha terminado por desbaratar los planes de la pareja presidencial. Con apenas dos reuniones telemáticas en todo el mes, Sánchez se ve forzado a anticipar su retorno a la arena política, del mismo modo que el año anterior los incendios forestales le obligaron a abandonar precipitadamente el Palacio de La Mareta.
El destino elegido para este receso privado no era casual. Andorra se ha consolidado como uno de los refugios predilectos del matrimonio, que ya recaló en el país vecino tanto en 2024 —coincidiendo con el Campeonato Mundial de BTT— como durante el estío del año anterior.
El establecimiento reservado volvía a ser el Sport Hotel Hermitage & Spa, un complejo de cinco estrellas gran lujo ubicado en Soldeu cuyas tarifas oscilan entre los 300 y los más de 1.300 euros por noche. A diferencia de visitas previas, en esta ocasión la comitiva de Moncloa no había llegado a bloquear una planta entera del hotel.