A Santi Yusta casi no le ha dado ni tiempo para echar de menos Zaragoza que ya está otra vez aquí. Tras cinco temporadas de crecimiento personal hasta llegar a ser uno de los buques insignia del equipo y capitán, este verano su ciclo se terminó y puso rumbo al Efes turco, donde disputará la Euroliga.
Pese al poco tiempo que ha pasado desde su marcha, Yusta aseguró en la previa del encuentro de este viernes ante Portugal en el Príncipe Felipe que «es como si no me hubiese ido, porque ha pasado muy poco tiempo, he visto a mis antiguos compañeros (están entrenando también en el mismo recinto) y la verdad es que estoy muy ilusionado y con un sentimiento especial de jugar aquí otra vez».
Además, confesó que ha aprovechado los ratos libres de la concentración para «quedar con algún amigo que tengo aquí», así como que «este pabellón me trae muy buenos recuerdos y ojalá sea con una victoria, con muchas ganas de hacerlo aquí».
De lo que no pudo disfrutar es de una despedida en el Príncipe Felipe con la camiseta del Casademont Zaragoza, ya que el agónico último encuentro para la salvación fue en Lugo y luego llegó su salida pese a tener un año más de contrato. Por ello, el duelo es todavía más especial: «Nos faltó un partido aquí para terminar la temporada. Ojalá estar en la convocatoria y poder estar con la gente que tanto me ha dado durante cinco años», afirmó.
Tampoco dudó que la afición de Zaragoza, una ciudad de baloncesto, va a responder. «Esto es como el mensaje que daba cuando estaba en el Casademont, que vengan a apoyarnos, que va a ser un partido muy bonito ya que todo está hecho para que la gente disfrute y se lo van a pasar muy bien», arengó.
A nivel personal, Yusta ya es casi un veterano de la selección española, donde se siente como en casa sobre todo por el seleccionador Chus Mateo, ya que «me da confianza, estoy muy a gusto con su filosofía y con todo». Así que, agregó, «mientras me siga llamando voy a venir».
Por último, Yusta habló de dos jugadores con los que coincidió en el Casademont Zaragoza. Cuando el madrileño daba sus primeros pasos en el equipo aragonés, Pradilla era una de las grandes promesas de la cantera y no tuvo tanto trato con él, pero con Aday Mara sí que compartió equipo y vestuario hasta su salida en 2023. Para ambos tuvo buenas palabras: «Son dos grandes jugadores, ya se está viendo. Cuando eran jóvenes ya se les veía que iban a llegar muy alto en todo lo que hiciesen y lo están haciendo, así que muy contento por ellos», dijo.

Yusta, lanzando un tiro libre en el calentamiento del entrenamiento de España en Zaragoza. / Rubén Ruiz
Además, habló sobre lo especial que va a ser el debut con la selección de Aday Mara. Yusta dijo que es especial el duelo para él «porque he estado mucho tiempo y me siento como en casa», pero en el caso del pívot «es su casa». «Ya es un adulto, un hombre y va a ser muy especial para él», concluyó.
Chus Mateo: «Nos sentimos muy arropados»
El seleccionador nacional, Chus Mateo, volvió a incidir en la importancia que tiene Zaragoza para la selección española y lo a gusto que se siente el equipo siempre que pisa tierras mañas: «Nos sentimos muy arropados, la gente quiere a su selección y en Zaragoza no va a ser menos que lo que ya hemos vivido en otras ventanas. Tengo la certeza de que el pabellón va a estar con muchas ganas de ver al equipo, de hacernos partícipes y saber que ellos están junto a nosotros», afirmó.
En cuanto al encuentro, muchos son los objetivos que se plantea el seleccionador nacional. El primero, por supuesto, la victoria «para conseguir esa clasificación para el Mundial que estamos encaminando». Además, quiere «dar una alegría a Zaragoza» y, otro de los aspectos en los que más incidió, es en ir cohesionando a un grupo muy joven y con mucho talento generacional.
«Quiero que todo el mundo sea útil, ver un espíritu de equipo en el que podamos estar juntos y funcionemos como equipo, independientemente del talento individual de cada uno», explicó. «Hay muchos jugadores que tienen por delante un recorrido y un futuro muy grande en esta selección, pero a su vez no podemos perder de vista el objetivo, que es la clasificación para el Mundial. Para mí son muy importantes la química entre ellos y que la forma de entender el juego colectivo siga creciendo, porque la madurez se va adquiriendo con el tiempo, pero hay que dar margen a que eso vaya cuajando y solidificando», puntualizó.
Suscríbete para seguir leyendo