La tensión vuelve a crecer en Ceuta. Después de varias jornadas marcadas por las protestas y los incidentes relacionados con la crisis migratoria, decenas de vecinos han intentado bloquear este jueves el paso de vehículos de Cruz Roja que se dirigían a asistir a los inmigrantes que permanecen en la zona de El Trampolín.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
La protesta se produce horas después de una madrugada marcada por nuevos incidentes en la ciudad autónoma, en la que 12 inmigrantes han sido detenidos tras el ataque con piedras contra un vehículo militar en el que viajaban cuatro efectivos, que resultaron heridos. Los hechos se suman a los altercados registrados durante las últimas noches entre grupos de vecinos, inmigrantes y fuerzas de seguridad.
El último episodio se ha vivido en la carretera de acceso a la playa de El Trampolín. Alrededor de un centenar de personas se han sentado sobre la calzada para impedir el avance de un convoy de Cruz Roja, compuesto por un camión y tres furgonetas que transportaban alimentos para los inmigrantes. Durante la protesta se han escuchado gritos de «¡La Cruz Roja es una mafia!», mientras un amplio dispositivo de Policía Nacional, Policía Local y efectivos militares vigilaba la concentración.
Las fuerzas de seguridad han tratado de despejar la carretera y los agentes han negociado con los concentrados para que retrocedieran y permitieran el paso del convoy, en medio de discrepancias entre quienes querían mantener el bloqueo y quienes aceptaban las indicaciones policiales. Finalmente, los manifestantes han retrocedido sin que fuera necesario recurrir a la fuerza y los vehículos humanitarios han podido continuar.
La prolongación de la crisis migratoria está aumentando la crispación entre parte de la población ceutí. La concentración de este jueves fue convocada a través de las redes sociales y sin un liderazgo aparente. Algunos vecinos aseguran sentirse inseguros y reclaman medidas para que los recién llegados abandonen la ciudad. Las fuerzas de seguridad han reforzado su presencia en los principales puntos de fricción para evitar nuevos enfrentamientos.
El episodio llega casi un mes después de la entrada masiva de inmigrantes registrada a finales de julio, cuando más de 72.000 personas cruzaron la frontera entre Ceuta y Marruecos en apenas unas horas. La crisis mantiene desde entonces a la ciudad autónoma bajo una fuerte presión, en un territorio con alrededor de 85.000 habitantes.