Celta y Osasuna se están poniendo al día en la Liga al disputar su partido correspondiente a la primera jornada del campeonato, que no se pudo disputar el domingo 16 de agosto por culpa de un hongo que dejó impracticable el césped de Balaídos y que se retrasó hasta este jueves, 27 de agosto.
La nueva hierba del estadio donde juega habitualmente juega su partidos el conjunto vigués está respondiendo a las mil maravillas y ya lo hizo este pasado fin de semana durante el partido de Segunda División entre el Celta Fortuna, filial del cuadro gallego, y el Andorra, que se saldó con triunfo local (4-2) después de remontar un 0-2 adverso.
Osasuna está jugando con dos días menos de descanso que el Celta, ya que el conjunto vigués jugó el sábado en Mestalla contra el Valencia (0-0), mientras que los rojillos lo hicieron el lunes contra el Levante en El Sadar (0-0). Y el problema es que ambos clubes habían acordado aplazar el partido a finales de septiembre, pero LaLiga hizo caso omiso y decidió colocar el partido el jueves 27 de agosto de manera unilateral.