Más vigilancia, más tratamientos y un radio de actuación mayor. Esas son las principales consecuencias que tendrá para Cártama su entrada en alerta por el … virus del Nilo Occidental, una situación que se mantendrá hasta el 22 de septiembre y que obliga a reforzar el seguimiento de mosquitos, animales y personas.

La medida se activa después de que la Dirección General de Salud Pública detectara el virus en una muestra de mosquitos dentro del dispositivo preventivo que se desarrolla en el municipio. El positivo, como ya informó SUR, no corresponde a ninguna persona, aunque sí acredita la circulación del virus en la zona y eleva el nivel de respuesta previsto por las autoridades sanitarias.

La muestra que dio origen a la alerta fue recogida el pasado 5 de agosto en unas trampas instaladas entre las carreteras de Alhaurín el Grande y Coín, según ha explicado el alcalde, Jorge Gallardo. El resultado fue comunicado al Ayuntamiento el lunes 25, veinte días después de la toma. El regidor sitúa el área sometida ahora a una especial vigilancia en el entorno de Cártama Pueblo y señala que el resto del municipio queda fuera de esa zona concreta de actuación reforzada.

A partir de ahora se intensificarán de forma simultánea las tres líneas de vigilancia contempladas frente al virus del Nilo. La primera es la entomológica, centrada en el control de los mosquitos y en conocer su presencia y evolución. A ella se suman la animal, destinada a detectar la posible circulación del virus entre otras especies, y la humana, enfocada a identificar eventuales infecciones entre la población.

Según ha explicado la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias a este periódico, la entrada en alerta implica también activar acciones de promoción comunitaria y reforzar la comunicación con la ciudadanía. Farmacias comunitarias y profesionales de enfermería tendrán un papel en la difusión de las recomendaciones de prevención, especialmente entre las personas consideradas más vulnerables.

Hasta 1,5 kilómetros

Desde primera hora del pasado martes, el Ayuntamiento comenzó a adaptar su dispositivo a la nueva situación y mantendrá una reunión con la inspectora de Salud para concretar las actuaciones que deberán desarrollarse durante las próximas semanas. Gallardo recuerda que el municipio dispone ya durante todo el año de un programa de vigilancia y control de mosquitos a través de una empresa especializada, aunque la entrada en alerta obliga ahora a intensificar esas medidas.

Sobre el terreno, el Ayuntamiento tendrá que intensificar durante todo el periodo de alerta las medidas incluidas en su Plan Municipal de Vigilancia y Control de Vectores transmisores del virus del Nilo Occidental. Eso supone aumentar tanto el control como los tratamientos dirigidos contra los mosquitos capaces de transmitir la enfermedad.

La principal novedad es que esas actuaciones no se limitan a los núcleos de población. El protocolo establece que también deberán reforzarse en aquellos lugares situados a no más de 1,5 kilómetros que hayan sido identificados como posibles focos larvarios o refugios de mosquitos adultos.

Salud explica que la situación de área en alerta supone intensificar las tres vigilancias: entomológica, animal y humana

Ese mayor radio de actuación se suma a los trabajos que ya realiza el Consistorio durante todo el año sobre imbornales, acumulaciones de agua y otros espacios susceptibles de favorecer la reproducción de estos insectos. Tras conocerse el positivo, el Ayuntamiento anunció además que reforzaría estas tareas mientras se mantuviera vigente la situación de alerta.

La prevención se extiende igualmente a los hogares. Salud recomienda utilizar repelentes registrados y de uso tópico, vestir ropa clara que cubra la mayor parte posible del cuerpo y evitar perfumes o jabones con olores intensos. También aconseja instalar mosquiteras, utilizar repelentes ambientales o insecticidas domésticos y apagar aquellas luces que no sean necesarias.