Redacción
Philips ha sido seleccionada para recibir una financiación de 33,7 millones de dólares (28,9 millones de euros) de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Salud (Arpha-H) para participar en un programa destinado a desarrollar tecnologías de robótica e inteligencia artificial aplicadas a la atención del ictus.

El proyecto se enmarca dentro del programa Intervenciones Autónomas y Robótica (AIR) y busca desarrollar tecnologías para realizar procedimientos endovasculares de forma remota y progresivamente automatizada, a través de la combinación de imagen médica, robótica, inteligencia artificial y dispositivos intervencionistas. Para ello, la empresa neerlandesa colaborará con Johns Hopkins University, Boston University y el Dr. J Mocco, de Weill Cornell Medicine.

El objetivo es facilitar el acceso a tratamientos especializados a pacientes que se encuentran lejos de centros con capacidad para realizar intervenciones como la trombectomía mecánica. En Estados Unidos, alrededor de 335.000 pacientes son candidatos cada año a este procedimiento, pero solo aproximadamente el 12% de los elegibles lo recibe.

El proyecto combinará imagen médica, robótica e inteligencia artificial para automatizar distintas fases de los procedimientos

Además, más de la mitad de la población estadounidense vive a más de una hora de un hospital que puede realizarlo. A nivel mundial, menos del 3% de los pacientes elegibles con oclusión de grandes vasos reciben una trombectomía mecánica.

En el caso de España, y según los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), se producen alrededor de 90.000 nuevos casos de ictus y más de 23.000 fallecimientos cada año. Además, más del 30% de las personas que sobreviven presenta algún grado de discapacidad o dependencia.

Robótica e inteligencia artificial para la intervención endovascular

El proyecto, denominado A-Rise, integrará la plataforma Azurion de terapia guiada por imagen de Philips con tecnologías de robótica e inteligencia artificial. El desarrollo contempla sistemas para la navegación endovascular, el control robótico de dispositivos, el guiado de los procedimientos mediante imagen, la automatización de flujos de trabajo y la intervención remota.

Las tecnologías estarán diseñadas para permitir niveles crecientes de autonomía supervisada por profesionales clínicos expertos. Bert van Meurs, responsable de Image-Guided Therapy de Philips, ha señalado que «el objetivo no es sustituir la experiencia, sino hacer que esta sea escalable y accesible». Por su parte, el Dr. Mocco ha destacado que la robótica podría mejorar la precisión de la atención endovascular del ictus y extender la experiencia de los especialistas mediante procedimientos remotos.

La Universidad Johns Hopkins y la Universidad de Boston participarán en el desarrollo de tecnologías para la navegación autónoma y los catéteres direccionables

No obstante, las tecnologías desarrolladas todavía se encuentran en fase de investigación. Por ello, su eventual utilización clínica y disponibilidad comercial dependerán de los resultados del desarrollo y de los requisitos regulatorios aplicables.