La decisión final sobre el futuro de Julián Álvarez entra en su recta final con el FC Barcelona todavía interesado en el delantero argentino, pero con el Atlético de Madrid manteniendo cerrada la puerta a cualquier negociación con el conjunto blaugrana.
Joan Laporta insistió este miércoles públicamente en que el Barça no ha renunciado al fichaje, mientras que el club rojiblanco emitió en respuesta este jueves un comunicado en el que su Consejo de Administración respaldó la decisión de no vender al jugador al Barça por la actitud que, según la entidad, ha mantenido el club catalán durante todo el proceso:
“El Atlético de Madrid está abierto a las negociaciones propias del mercado de transferencias, pero siempre de una forma ética y profesional y con respeto entre los clubes. Respaldamos completamente la posición previamente comunicada por el club de que el Fútbol Club Barcelona no ha cumplido con estos requisitos y por consecuencia ni ha existido ni va a existir ninguna negociación con ellos en relación al traspaso de Julián Alvarez”, apuntaron los rojiblancos en un comunicado.
Dos vía para Julián
En este escenario, según la información de la Cadena SER, la familia de Julián mantuvo en las últimas horas una reunión de más de cinco horas con Hidalgo y todo su equipo, incluidos sus abogados, que se prolongó hasta la madrugada. El objetivo del encuentro fue analizar la situación y valorar si finalmente el jugador debe aceptar la propuesta del Arsenal ante la dificultad cada vez mayor de acabar vistiendo la camiseta blaugrana o intentar reconducir la situación con el Atlético, las dos únicas opciones viables a día de hoy.
La primera alternativa, como decíamos, pasa por hacer las maletas rumbo a Inglaterra. El Arsenal es, a día de hoy, el único club que aparece como una opción real para sacar al argentino del Metropolitano. El problema es que el propio Julián todavía no termina de contemplar esta posibilidad como destino. Su prioridad ha sido durante todo el verano el Barça y, mientras esa puerta no se cierre definitivamente, el delantero sigue esperando que pueda producirse un giro en la situación.
La segunda vía es mucho más incómoda para el delantero: continuar en el Atlético de Madrid y pedir perdón. Julián debería dar un paso atrás, asumir la situación y trabajar para recuperar la confianza de una afición que ya expresó con claridad su postura el pasado domingo en el Metropolitano.
La situación se ha complicado especialmente después de que el Atlético haya endurecido todavía más su discurso. El club no solo mantiene que Julián no está en venta para el Barça, sino que su Consejo de Administración ha cerrado filas alrededor de esta decisión, después de las declaraciones del propio jugador durante el Mundial en las que dejó clara su voluntad de cambiar de equipo.
El Arsenal, a la espera
Mientras tanto, el Arsenal continúa a la espera. El conjunto inglés dispone de capacidad económica para afrontar una operación de gran dimensión y sigue atento a la evolución del conflicto. Además, la presencia de Viktor Gyökeres en su plantilla podría abrir incluso la puerta a explorar una operación más compleja si todas las partes encuentran una fórmula.
Julián, por su parte, debe decidir ahora si mantiene hasta el final su apuesta por el Barça, asumiendo el riesgo de quedarse en Madrid, o si abre la puerta al Arsenal como vía para poner fin a un verano que se ha convertido en un conflicto cada vez más difícil de gestionar.
Con el cierre del mercado cada vez más cerca, la decisión ya está en manos del propio Julián Álvarez. Dos caminos y un margen de maniobra cada vez menor.