El Ministro de Justicia y Presidencia, Félix Bolaños, rechazó este jueves contestar a las preguntas de los grupos parlamentarios sobre los contactos entre el Gobierno español y el de Marruecos desde que estalló la crisis por la avalancha de decenas de miles de inmigrantes que … entraron en Ceuta de manera ilegal entre el 30 y el 31 de julio.
Todos los grupos parlamentarios, excepto el PSOE, apuntaron a la posible responsabilidad del país vecino alentando la oleada de 80.000 personas, según las cifras manejadas por el Gobierno ceutí -el Gobierno central habla de en torno a 70.000- y el diputado de Bildu Jon Iñarritu pidió a Bolaños que aclare los contactos mantenidos entre el Ejecutivo español y el marroquí los días posteriores a la entrada masiva.
Bolaños se limitó a contestar que la «cooperación judicial con Marruecos está funcionando en términos muy positivos»
Bolaños se limitó a contestar que «la cooperación judicial con Marruecos está funcionando en términos muy positivos», aunque no aclaró si ha habido contactos, quién los ha mantenido ni en qué términos, así como instó a todos los grupos a «no faltar el respeto a Marruecos» y aseguró que «no existe ninguna evidencia de que Marruecos haya lanzado la entrada masiva de inmigrantes en España. Los bulos, las insidias y las sospechas no llegan a ningún sitio», dijo.
«Necesitan ustedes un curso acelerado de diplomacia básica», ironizó en su contestación a las portavoces de Vox, Pepa Millán, y del Partido Popular, Cuca Gamarra, quienes apuntaron directamente a la responsabilidad del país africano y reprocharon al presidente del Gobierno y al resto de ministros haberse ido de vacaciones en plena crisis migratoria, a lo que el titular de Justicia contestó que Pedro Sánchez «ha estado todos los días al teléfono trabajando y dando instrucciones. Un día de trabajo del presidente del Gobierno este agosto es mucho más que muchos días de trabajo de ustedes», reprochó.
Gamarra instó al ministro de Justicia a «llamar a las cosas por su nombre» y consideró que «lo que pasó en Ceuta es una invasión. No cabe intentar no ofender al país vecino, a quien consintió o alentó esta invasión. Esto es el ataque más grave a la soberanía española en cinco décadas de democracia», consideró.
«El control de nuestras fronteras no se cede, no se subarrienda», advirtió Cuca Gamarra al ministro de Presidencia y Justicia
La vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP preguntó al ministro por qué «sabiendo lo que sabían, porque a estas alturas todos sabemos que tenían información, no hicieron nada. ¿A qué tienen miedo? ¿A quién no quieren ofender? El Gobierno no reforzó las fronteras ni reforzaron recursos. Se cruzaron de manos y miraron hacia otro lado. ¿Cuántos agentes españoles había controlando las fronteras? Porque el control de nuestras fronteras no se cede, no se subarrienda», advirtió Gamarra en una dura intervención.
Sin datos de la «magnitud» del ataque
En este punto, Bolaños negó la versión de la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien informó de que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) comunicó la preparación de un inminente asalto a la frontera coincidiendo con la celebración del Día del Trono en Marruecos, 30 de julio.
Un aviso que, según la titular de Defensa, llegó a la delegación del Gobierno en Ceuta, a la Guardia Civil, a la Policía Nacional y al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas horas antes de la entrada ilegal masiva.
Bolaños, en cambio, se puso del lado del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien niega dicha advertencia. Aseguró que el Gobierno no contó con «información previa ni precisa de la magnitud» de la entrada, así como dijo que no le consta que «ninguna persona que entrara irregularmente haya pasado a la península».
El ministro de Justicia achacó la avalancha a una «tergiversación» de la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio que confirmó que la ley de Extranjería no permite las devoluciones en caliente de los inmigrantes que pretenden entrar a nado en Ceuta y Melilla.
«No teníamos información ni previa ni precisa de la magnitud del fenómeno que ocurrió el 30 y 31 de julio cuando entraron 70.000 personas en Ceuta. Esta es la realidad», aseguró Bolaños en el Congreso. «Si lo hubieramos sabido, habríamos actuado días previos para evitarlo. Es de perogrullo», insitió, así como criticó a la oposición: «No es nada patriótico envolverse en la bandera de España pero negar la ayuda de otras comunidades autónomas».
Para el ministro, que hizo un llamamiento a la calma y la confianza en el Estado, la mala interpretación del fallo de la Sala de lo Contencioso-Administrativo dio lugar a dos bulos: «Que la frontera estaba abierta y que si entrabas a nado, no te podían devolver», afirmó en la Comisión del Congreso en la que comparecerán distintos ministros hasta que lo haga el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el 3 de septiembre.
