Para Sira Martínez estar en Las Mestas es estar en casa. No es solo una manera de hablar. Mientras se prepara para volver a entrar en la pista en una jornada intesa de participación (compitió ayer en las dos pruebas cuatro estrellas), la amazona asturiana atiende a LA NUEVA ESPAÑA pendiente de buena parte de su familia. Tiene en la grada a una nutrida representación de los suyos. «Hoy (por ayer) me están apoyando mis abuelos, mis primas, mis tíos y mi madre. Mi hermano llega esta noche. Mi padre está en París», explica la hija de Luis Enrique Martínez, historia del Sporting y del fútbol español. «Estar en Las Mestas es para mí como saltar en casa», resume.

A la derecha, Sira, junto al jinete Scott Blash. / Juan Plaza
Este año, además, hay algo más que hace especial su presencia en el Hípico de Gijón. La Fundación Xana, el proyecto creado por su familia en memoria de su hermana pequeña, tiene un espacio propio en Las Mestas. Para Sira, tenerla precisamente en Gijón tiene un significado especial. «Poder tener a la Fundación Xana en Gijón para mi familia es súper bonito», explica. No hace falta mucho más. El nombre de su hermana pequeña vuelve a estar presente en un lugar que la familia siente cercano y en el que Sira compite rodeada de los suyos.
En lo deportivo, ayer Sira fue séptima con «Texas» en la prueba que disputó por la mañana. «Creo que ha estado muy bien», explica satisfecha sobre el rendimiento en una jornada que dejó gran sabor de boca. Quiere más dentro de una participación que está afrontando con tres caballos.
El miércoles fue el turno de «Izara», su nueva yegua, que se enfrentaba por primera vez a la pista de Las Mestas. El estreno dejó buenas sensaciones. «También saltó muy bien, era la primera vez que entraba en esta pista y súper bien, me sentí muy cómoda», relata Sira. Una primera experiencia positiva para un binomio que todavía está construyendo su camino. En la última prueba de ayer, Sira terminó octava con «Piper», completando así su participación del día en Las Mestas con otro resultado destacado.
Todo ello en un Hípico que para ella tiene un valor añadido por el ambiente. «La pista es increíble, la gente siempre es increíble, siempre animan un montón y lo viven mucho», dice. Una afición que la amazona siente especialmente cerca y que convierte cada recorrido en algo más que una competición.
Sira compite, por tanto, con la mirada puesta en los resultados, pero también con una sensación difícil de encontrar en otros concursos. Está en casa. Están los suyos. Y está Xana, presente de otra manera, también en Las Mestas.
Suscríbete para seguir leyendo