Yoan Makoundou, de 26 años, 2,07 metros y algo más de 100 kilos de peso, acaba de cumplir un objetivo que se fijó hace exactamente un año y que se frustró por la negativa final del AS Mónaco a desprenderse del jugador tras la marcha del griego Georgios Papagiannis con destino al Anadolu Efes.

Con Xavi O’Callaghan como director de las secciones profesionales del club, la dirección deportiva que encabezaban Juan Carlos Navarro y un Mario Bruno Fernández que continúa entendió que el francés respondía a la perfección a lo que se buscaba: un interior intenso, muy físico y capaz de jugar por encima del aro.

El Barça negoció las condiciones con el jugador nacido en Malun, unos 49 kilómetros al sureste de París. Desde el principio, llamó la atención su deseo de vestir de azulgrana y el acuerdo fue bastante rápido. La incorporación del galo estaba muy bien encaminada, pero no estaba cerrada y eso fue lo que acabó frustrándola.

Yoan Makoundou y Nikola Mirotic, en la FInal Four de 2023

Yoan Makoundou y Nikola Mirotic, en la FInal Four de 2023 / EFE

El AS Mónaco, un club muy mal llevado desde el punto de vista económico (acabó la temporada con ocho jugadores tras perder a media docena), cambió de opinión en el último momento y decidió que no estaba dispuesto a desprenderse del jugador.

Esa negativa acabó propiciando el ‘refichaje’ de Youssoupha Fall en una operación fantasmagórica que nadie entendió, empezando por el propio técnico Joan Peñarroya, que se vio otra vez en la pretemporada con un jugador al que el club había descartado dos meses atrás.

Pese a la lógica decepción del interior galo, las relaciones entre su entorno y el Barça estaban bien construidas, con confianza mutua y con objetivos comunes y convergentes. Además, a Makoundou no le fue del todo bien en el curso pasado y era el primer interesado en cerrar lo que estuvo casi hecho.

Una vez concluida su cesión en el Türk Telekom, el ala-pívot no tuvo continuidad en el cuadro monegasco, se fue en marzo al Fugian Sturgeons chino, volvió al ASM el 14 de mayo ante la falta de jugadores para disputar los play-offs (11 puntos, 3,6 rebotes y +12,5 de valoración media) y el 22 de agosto firmó el contrato con el Barça.

«Me siento muy bien, emocionado, con ganas de empezar a trabajar y ponernos a punto con los compañeros. Durante las conversaciones, desde el club me explicaron cómo creían que puedo ayudar al equipo y cómo ellos me pueden ayudar a mí. Confiamos en que todo saldrá bien», fueron las primeras palabras de Yoan Makoundou como blaugrana.

La llegada del internacional francés supone una nueva pincelada en la reconstrucción total de la ‘pintura’, con la llegada también de Josh Nebo, Olek Balcerowski, Olivier Nkamouah y Tosan Evbuomwan. Y lo más importante, permite aplazar unas semanas o un par de meses el fichaje del ‘pívot diferencial’ que prometieron los regentes del club en un encuentro con la prensa.