70.381 nombres, con su correspondiente apellido, su número de filiación militar y la fecha en la que fueron reclutados. Así es la lista filtrada por el colectivo hacker Jabaroot con la supuesta identidad de decenas de miles de agentes y colaboradores de la inteligencia marroquí que ha encendido todas las alertas en Rabat. Y también en España, donde el CNI y los servicios de información de Policía y Guardia Civil analizan uno a uno todos los nombres. Pero la lista también ha despertado mucho interés en la inteligencia militar, donde se revisa si alguna de las identidades puede corresponder a personas con pasado en el Ejército español, tarea prioritaria de contrainteligencia en Ceuta y Melilla.

¿Ha reclutado la inteligencia marroquí a algún militar español o ha colado algún agente en las filas del Ejército? La respuesta a esa pregunta lleva décadas siendo el trabajo del día a día de los militares que se dedican a la contrainteligencia, a detectar posibles fugas de información, espionaje interno o infiltraciones de países extranjeros en las filas de las Fuerzas Armadas. Especialmente en las unidades de Ceuta y Melilla, de evidente interés para Marruecos y donde se calcula que un 30% de militares de tropa tiene orígenes o raíces familiares marroquíes.

Pese a que su lealtad no se pone en duda, en el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) son conscientes de que ese perfil puede intentar ser aprovechado por la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED) o la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN) de Marruecos. No sería la primera vez, explican las fuentes consultadas por THE OBJECTIVE, que se detectan movimientos en ese sentido.

Por ello, la aparición de la lista de más de 70.000 supuestos integrantes de las dos agencias de inteligencia civil marroquíes —la DGSN y la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST)— ha dado al servicio de inteligencia militar español una referencia documental con la que cotejar sus bases de datos internas de militares en activo o que ya han cumplido su compromiso profesional. Se están comprobando nombres, apellidos y fechas de nacimiento con los de las personas que han pasado principalmente por las unidades de las ciudades autónomas, como el Tercio Duque de Alba 2º de la Legión en Ceuta o el Grupo de Regulares de Melilla nº 52.

Según explican, pese al gran volumen de datos filtrados, el listado «no es del todo fiable y es muy parcial», explican. El origen de los datos apunta a que se trata de activos de las dos agencias civiles marroquíes, la DGST y la DGSN, por lo que no parece incluir a los integrantes o colaboradores de la inteligencia militar, la DGED, ni de su área especializada en operaciones de contrainteligencia. Marruecos cuenta además con la llamada ‘tercera oficina’, la Dirección de Seguridad Militar marroquí (DSM), especializada en detectar intentos de infiltración argelina en sus filas.

Investigación en marcha

Además de los trabajos de la inteligencia del Ejército, también el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la Comisaría General de Información (CGI) de la Policía Nacional han activado una investigación sobre los 70.381 nombres incluidos en la supuesta lista de los servicios de inteligencia y seguridad de Marruecos difundida por el grupo de hackers Jabaroot —’Poderío’, en árabe—.

Fuentes policiales consultadas por THE OBJECTIVE explican que, en el caso de la Policía Nacional, se ha creado un grupo de trabajo específico para analizar uno a uno los nombres de la lista. Los investigadores están cruzando las identidades facilitadas por Jabaroot con sus propias bases de datos y con la información disponible sobre ciudadanos marroquíes que han tenido algún tipo de relación con España. La prioridad está puesta en aquellos perfiles que puedan encontrarse actualmente en territorio español o que hayan desarrollado actividades en el país.

La información presenta diferentes grados de fiabilidad y requiere una labor de comprobación antes de extraer conclusiones. De hecho, los investigadores han detectado que algunos de los nombres incluidos no existen o son identidades falsas. Otros corresponderían, según las fuentes policiales, a colaboradores de los servicios de inteligencia y no necesariamente a agentes integrados directamente en las estructuras de la Dirección General de Supervisión del Territorio (DGST) o de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN).

Diplomáticos marroquíes en España

La filtración del listado ha provocado un terremoto en el ámbito diplomático tras el análisis cruzado realizado por este periódico sobre la documentación. Este diario constató, en una investigación exclusiva, la inclusión de cinco miembros del personal diplomático acreditado en la Embajada marroquí en Madrid. Los funcionarios identificados en el listado son Adil El Alami, Khalid Lahsaini, Tarik Sabil, Thami Belcaid y Al Amir al Alam, entre los cuales figuran los números tres y cinco de la jerarquía diplomática marroquí en la capital española.

La información difundida detalló que los cinco diplomáticos de la embajada en Madrid constan en los registros filtrados como dados de alta en los servicios de inteligencia alauíes entre los años 2007 y 2009. Asimismo, la documentación aportada por los atacantes informáticos incluye a una decena de vicecónsules en funciones dentro del territorio español, ubicados en sedes consulares marroquíes de ciudades como Barcelona, Las Palmas, Murcia, Algeciras, Almería, Bilbao y Sevilla.