‘Materia oscura (temporada 2)’
Creador: Blake Crouch
Dirección: Gwyneth Horder-Payton, Charlotte Sieling
Reparto: Joel Edgerton, Jennifer Connelly, Alice Braga, Jimmi Simpson
País: Estados Unidos
Duración: 46-59 min. (10 episodios; tres vistos para reseña)
Año: 2026
Género: Ciencia ficción
Estreno: 28 de agosto de 2026 (Apple TV)
★★
La primera temporada de ‘Materia oscura’ (Apple TV), creada por Blake Crouch a partir de su novela de igual nombre, daba una vuelta de tuerca existencial y romántica al concepto del multiverso. El profesor de física Jason Dessen (Joel Edgerton) era secuestrado por una versión alternativa de sí mismo que luchaba por suplantarlo en su vida y quedarse a su mujer Daniela (Jennifer Connelly) y su hijo Charlie (Oakes Fegley). Jason #2, como lo llamaremos, trataba de recuperar la vida a la que renunció cuando se concentró en desarrollar la misteriosa caja que le ha permitido viajar a su viejo Chicago y dejar a Jason #1 en el suyo. Nuestro héroe se perdía entre una miríada de realidades en busca de la única que le interesaba. Por el camino, llegaba a fantasear ligeramente con la idea de quedarse en un Chicago idílico en compañía de Amanda (Alice Braga), novia de Jason #2, para más señas.
El adjetivo ‘revientamentes’ se inventó para una serie como esta, en la que se iban sucediendo giros cada vez más extraños y delirantes sin que, por otro lado, el realismo emocional se resintiera, algo a lo que ayudaba la labor de Edgerton y Connelly. Esta era una historia sobre quiénes somos, quiénes pudimos ser, dónde estaríamos de haber tomado otras decisiones. Y en los momentos en que Daniela sospechaba de Jason #2, una visión insólita del drama sobre distanciamiento conyugal.
Todo acababa en un plano tan ambiguo como satisfactorio. Los Dessen se veían obligados a poner el pie en otro mundo para seguir juntos y con vida. No sabíamos en cuál, pero tampoco hacía falta. La última imagen era un pasillo oscuro con el que, como en aquella película sobre Edwyn Collins, las posibilidades eran infinitas. Pero en ‘streaming’, que no en el libro, la historia continúa. Al principio de temporada, descubrimos que la familia Dessen lleva siete meses de algo parecido a una vida tranquila. Que no perfecta: el tejado de su lujosa casa de campo tiene una filtración. Hay, además, otra clase de filtraciones que no era difícil esperar. Pronto vuelven a marchar en busca de un lugar seguro donde empezar otra vez.
En la temporada se da respuesta, por fin, a algunas dudas que atenazaron a los fans en la anterior entrega. ¿Cuáles son las realidades prácticas de empezar una nueva vida en un mundo paralelo? ¿Cómo consigues dinero, identificación, entrar en un instituto? ¿Y qué haces con las versiones de ti mismo y tus seres queridos que ya existen en ese Chicago? Las respuestas, que no son simples, resultan bastante satisfactorias. Menos necesarios parecen todos los tramos dedicados a personajes antes más secundarios, como el genio científico Ryan Holder (Jimmi Simpson), que acaba compartiendo mundo y quizá algo más con Amanda, al ejecutivo tecnológico Leighton Vance (Dayo Okeniyi), que pide ayuda a una versión meditativa de sí mismo para sacar todo el provecho posible a la caja y, quizás, hacer algo bueno con ella. Se une al reparto un misterioso investigador con un buen nombre, Mitchel McNamara (Chris Diamantopoulos), pero poco más que ofrecer.
Nada más frustrante que ver la continuación de una serie (sobre todo, de una buena serie) y poder sentir a cada momento los esfuerzos de sus creadores por seguir completando largas horas de contenido. Casi nada de lo que se cuenta parece esencial. De vez en cuando, un ‘flashback’ completa una laguna que probablemente ningún espectador creía que existiera. Algunos conflictos no tienen coherencia, como el afán de Daniela por destruir la caja cuando la situación actual dista de ser ideal.
Este cronista sueña con una versión alternativa de esta temporada en la que, un poco como la familia del clásico de los 80 ‘Otromundo’, los Dessen abrirían una puerta distinta en cada episodio y se enfrentarían a nuevas sociedades, nuevos peligros, nuevas leyes sin descanso. Pero en este mundo debemos conformarnos con una serie que remite a la última época de ‘Westworld’ y nos recuerda por qué acabó siendo cancelada.
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