Tras casi diez años en la NASA, el astronauta Jonny Kim cierra este jueves su etapa en la agencia espacial y vuelve al servicio activo en la Armada de los Estados Unidos, donde continuará como teniente comandante. Kim pasó ocho meses a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI), en una misión científica iniciada en abril de 2025 tras despegar en la Soyuz MS‑27. Durante las Expediciones 72 y 73, trabajó como ingeniero de vuelo y participó en proyectos destinados a preparar futuras misiones de exploración.
A lo largo de su estancia en la estación, Kim completó 3.920 órbitas alrededor de la Tierra y recorrió unos 167 millones de kilómetros. Su labor incluyó estudios sobre tecnología, ciencias de la Tierra, biología y salud humana en microgravedad, áreas clave para el futuro de la exploración espacial. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, destacó su trayectoria: «Jonny Kim representa lo mejor de la NASA… sus contribuciones impulsarán misiones futuras durante décadas«.
En la segunda mitad de la Expedición 73, Kim fue jefe del segmento operativo estadounidense, supervisando las actividades en los módulos internacionales. La misión estuvo marcada por un hecho inédito: por primera vez en 25 años, todos los puntos de acoplamiento de la estación estuvieron ocupados simultáneamente. Kim también pilotó el Canadarm2 durante la primera captura de la nueva nave de carga Cygnus XL, que transportó cinco toneladas de suministros. El astronauta regresó a la Tierra en diciembre de 2025, aterrizando en Kazajistán junto a sus compañeros de Roscosmos.
Una carrera marcada por la excelencia: médico, piloto, SEAL y referente en operaciones especiales
Seleccionado como astronauta en 2017, Kim completó dos años de entrenamiento que incluyeron sistemas de la estación, idioma ruso, robótica, vuelos en T‑38, geología, supervivencia y preparación para caminatas espaciales. Posteriormente trabajó como CAPCOM en el Centro de Control de Misiones y participó en el desarrollo del programa Artemis, liderando operaciones de tripulación y contribuyendo a la mejora de la Expedición 65.
Su experiencia previa como SEAL, médico y aviador naval reforzó su papel en operaciones de misión. El jefe de la Oficina de Astronautas, Scott Tingle, subrayó su impacto: «Jonny afrontó cada misión con humildad, precisión y un compromiso inquebrantable«.
Nacido en Los Ángeles, Kim se unió a la Armada en 2002. Se formó como socorrista médico y completó el duro entrenamiento BUD/S antes de integrarse en el Equipo SEAL Tres, con el que sirvió como francotirador en Irak durante la segunda Guerra del Golfo. Participó en más de 100 operaciones de combate y recibió la Estrella de Plata, la Estrella de Bronce con “V” de combate y otras condecoraciones.
Formación académica y médica de élite
Kim obtuvo una licenciatura en matemáticas en la Universidad de San Diego y un título de médico en la Facultad de Medicina de Harvard. Realizó prácticas en el Massachusetts General Hospital y en el Brigham and Women’s Hospital. También se convirtió en aviador naval y médico de vuelo, tras formarse en las bases aéreas de Corpus Christi y Whiting Field, además de recibir instrucción en medicina aeroespacial en el Instituto Médico Aeroespacial Naval de Pensacola.
Al finalizar su etapa en la NASA, Kim volverá al servicio activo para completar su carrera en el entrenamiento de aviación naval. En su despedida, dejó un mensaje que resume su filosofía: «Contribuir a la exploración espacial y servir a la NASA ha sido el mayor honor de mi vida… liderar con amor y empatía es la clave para lograr lo imposible«.