Si nos remontamos a 2024, España estaba a punto de decir adiós a uno de los mejores deportistas del mundo. Rafa Nadal se retiraba de forma definitiva del tenis profesional, y lo iba a hacer en la Copa Davis, representando al país que tantas alegrías había regalado.

Bajo la capitanía de David Ferrer, el balear cerraba una carrera deportiva de más de 23 años, marcada por el dolor físico y las lesiones. Aun así, nunca se rindió y siguió alzando grandes títulos hasta prácticamente su retirada.

El mismo Ferrer aseguró la gran pérdida que suponía que Rafa pusiera punto y final a su carrera: «Qué decir de Rafa, que es una pena, porque acaba una etapa deportiva y le echaremos mucho de menos», reconoció Ferrer en À Punt. Y es que no solo en lo deportivo es «un ejemplo en todos los niveles», especialmente en «respeto, valores y humildad».

«Un ejemplo en todos los niveles»

Aunque con la decisión más que tomada, solo le quedaba poder «disfrutar» en la Copa Davis de Rafa, una figura de la que Ferrer destaca «lo fácil que ha llevado» y que, pase lo que pase, seguirá siendo «una figura muy grande a nivel internacional» y que hay que «quedarnos con todo lo bueno» que «ha dado», explicó el capitán.

Esa derrota en el primer partido resultó ser el último partido profesional de la carrera de Rafa Nadal. Tras la eliminación de España, hubo un homenaje emotivo en la pista. Nadal comentó que cerraba el círculo, ya que perdió su primer y su último partido de Davis Cup, y destacó las dificultades emocionales del momento.

Era el inicio de la despedida profesional de Nadal. Había anunciado semanas antes que la Copa Davis 2024 sería su último torneo tras una carrera en la que consiguió levantar 22 Grand Slams y múltiples títulos de Davis Cup con España: 2004, 2008, 2009, 2011 y 2019.

Una despedida agridulce por la derrota

España, como anfitriona, se enfrentaba a Países Bajos en el Palacio de Deportes José María Martín Carpena. Nadal no había disputado muchos partidos individuales ese año, solo unos pocos desde los Juegos de París, y se especulaba con que pudiera jugar más en dobles, pero Ferrer lo eligió para el primer individual.

Rafa Nadal fue el encargado de abrir la eliminatoria de España en los cuartos de final de la Copa Davis Final 8 contra Botic van de Zandschulp, por decisión del capitán David Ferrer, quien aseguró que confiaba plenamente en él: «Es un jugador especial y diferente que cuando compite es capaz de todo».

Junto a Nadal, la convocatoria española para la fase final de la Copa Davis era un equipo de ensueño. Junto al balear también defendían el título un jovencísimo Carlos Alcaraz, el ya retirado Roberto Bautista Agut, Pablo Carreño Busta y Marcel Granollers.

Pese a que Nadal no se hizo con la victoria, cerró su carrera profesional en un sitio que tenía mucho significado para él: «Me hace mucha ilusión que mi último torneo sea la Copa Davis representando a mi país. Es cerrar el círculo porque una de mis primeras alegrías fue la final de Sevilla en 2004», confesó el de Manacor, que, con apenas 18 años, fue clave en la victoria de España en esta misma competición.

La próxima Davis liderada por la nueva generación

Ahora, dos años después de que Rafa Nadal se retirara, su legado sigue intacto para toda la historia del deporte español. En septiembre tendrán lugar las eliminatorias que no cuentan con Carlos Alcaraz.

El capitán español, David Ferrer, anunció que el equipo que jugará en la fase final en Italia estará formado por: Rafa Jódar, Dani Mérida, Martín Landaluce, Jaume Munar y Pedro Martínez, apostando todo a un relevo generacional.