El verano plantea varios desafíos para la piel. Las altas temperaturas, la exposición continuada al sol, el aire acondicionado y los cambios frecuentes de ambiente favorecen la pérdida de agua, pueden alterar la función barrera y provocar que el rostro se muestre más tirante, apagado y vulnerable.

Ante estas circunstancias, Vicente Calduch, farmacéutico y CEO de Calduch Especialidades, señala el ácido hialurónico como uno de los activos que conviene incorporar a la rutina facial durante los meses estivales. Su capacidad para captar y retener agua ayuda a mantener la hidratación, mejorar la elasticidad y recuperar el confort de la piel.

No obstante, un sérum con ácido hialurónico no sustituye al protector solar. Mientras el primero ayuda a mantener la hidratación cutánea, el fotoprotector es el encargado de proteger la piel frente a la radiación ultravioleta. Ambos productos cumplen funciones diferentes y pueden complementarse dentro de una rutina de verano.

Una reserva de agua presente en la piel

El ácido hialurónico es una molécula que se encuentra de forma natural en el organismo y desempeña un papel importante en el mantenimiento de una piel hidratada, flexible y con un aspecto saludable. Sin embargo, su concentración disminuye progresivamente con la edad y también puede verse afectada por factores externos como la radiación ultravioleta, el calor o la contaminación. Estas agresiones adquieren especial relevancia durante el verano, cuando la piel se enfrenta a una mayor exposición ambiental.

La principal característica del ácido hialurónico es su capacidad para captar y retener agua: puede contener hasta mil veces su propio peso. Esta cualidad permite que actúe como una reserva de hidratación, contribuya a reducir la sensación de tirantez y favorezca una apariencia más jugosa y luminosa.

También puede mejorar la elasticidad, aportar un efecto de relleno cosmético y ayudar a reforzar la función barrera, reduciendo la pérdida de agua. Aunque se trata de un activo interesante durante todo el año, cobra especial importancia en verano por el aumento de los factores que favorecen la deshidratación.

Alto y bajo peso molecular: ¿qué diferencia existe?

No todas las formas de ácido hialurónico actúan del mismo modo. Una de las claves de las fórmulas cosméticas reside en combinar moléculas de distintos tamaños para conseguir una acción complementaria.

El ácido hialurónico de alto peso molecular permanece principalmente en las capas más superficiales. Allí forma una película hidratante que ayuda a reducir la pérdida de agua, aporta suavidad y mejora el confort desde la aplicación.

El de bajo peso molecular, debido a su menor tamaño, puede alcanzar capas más profundas de la epidermis. Su función se orienta a proporcionar una hidratación más prolongada y a mejorar la elasticidad y la flexibilidad de la piel.

Combinar ambas formas permite actuar en diferentes niveles: aporta hidratación inmediata en la superficie y contribuye a mantenerla durante más tiempo. Esta estrategia resulta especialmente interesante en los meses de calor o cuando la piel presenta deshidratación y sensación de tirantez.

Nº2 Sérum Hidratante, de Calduch Especialidades

Para responder a estas necesidades, Calduch Especialidades propone su Nº2 Sérum Hidratante, una fórmula destinada a mejorar la elasticidad y reforzar la función barrera.

El producto combina ácido hialurónico de alto y bajo peso molecular con activos hidratantes, calmantes y reparadores. Está pensado especialmente para pieles sensibles y deshidratadas o para aquellas que reaccionan ante los cambios de estación y los episodios de estrés ambiental.

«Una piel correctamente hidratada es una piel más resistente frente a las agresiones externas. En verano es especialmente importante reforzar la hidratación para mantener la barrera cutánea en buen estado y prevenir la sensación de tirantez y deshidratación que provocan el sol y el calor», explica Vicente Calduch.

Además del ácido hialurónico de alto y bajo peso molecular, este producto incorpora una selección de ingredientes destinados a calmar, hidratar y reforzar la piel.

Aloe Vera: ingrediente estrella por su capacidad calmante e hidratante. Actúa reduciendo la inflamación y proporcionando alivio inmediato en pieles irritadas.

Pantenol (provitamina B5): conocido por su acción reparadora, favorece la regeneración y reduce la sensación de tirantez.

Péptidos (como Tetrapeptide-21): contribuyen a reforzar la estructura de la piel, estimulando su resiliencia frente a agresiones externas.

Centella asiática: activo botánico con propiedades calmantes y cicatrizantes, ideal para pieles sensibilizadas.

Glicerina y glicoles hidratantes: ayudan a mantener el equilibrio hídrico y mejorar la suavidad cutánea.

Esta combinación convierte al sérum en una fórmula especialmente indicada para restaurar la piel tras episodios de estrés ambiental, aportando hidratación profunda sin sobrecargarla. Sin duda uno de tus aliados para el verano (y el resto del año).

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