Rodri se ha subido a un tren en marcha que va a toda velocidad. Hace apenas una semana era presentado y el jueves debutó con la camiseta del Barça sin apenas haber hecho pretemporada.
Lo hizo con la expectación propia de los grandes: el estadio se vino abajo con su entrada en el 62’. Y abrió el telón a su manera: su primera acción fue un salto imponente en el centro del campo para cortar un balón aéreo. Toda una declaración de intenciones de un futbolista dominante, “un líder nato”, en palabras de Flick, que no tardó en convertirse en el ancla del equipo.
Los que vieron en directo sus primeros minutos pudieron comprobar que tiene la presencia de los grandes mediocentros clásicos. Rodri es una figura imponente y su presencia sobre el campo no tardó en tener efectos colaterales, sobre todo entre sus compañeros del centro del campo. Flick apostó por Rodri, Pedri, Fermín y Olmo, y el Barça pasó a jugar con un mediocentro más tradicional en lugar del habitual doble pivote.
Rodri actuó como pivote único: el primer y único receptor necesario para superar líneas. Un 4-3-3 en la salida de balón. El movimiento más llamativo fue ver cómo Pedri cogía automáticamente más altura.
Fermín y Olmo, por su parte, se fueron intercambiando posiciones, mientras Adeyemi y Lamine compensaban el equipo dando más amplitud. La fórmula funcionó y así llegó el segundo gol: una exhibición de circulación que aceleró todavía más cuando el balón llegó a Adeyemi.
Un centro suyo terminó en los pies de Fermín, que aprovechó una pifia de Laporte para marcar su tercer gol de la temporada. El Barça solo marcó dos tantos porque Unai Simón fue el mejor del encuentro, pero volvió a demostrar que es un equipo arrollador en ataque.

Fermín celebra con Rodri el 2-0 ante el Athletic / EFE/Enric Fontcuberta
Volumen ofensivo sin un ‘9’
Dos de los cinco partidos con más goles esperados (xG) generados por el Barça en LaLiga desde la llegada de Hansi Flick se han producido en este inicio de curso.
El dato refleja la capacidad ofensiva del equipo azulgrana, que, pese a afrontar estas primeras jornadas sin un ‘9’ de referencia, ha firmado dos de sus partidos con mayor volumen y calidad de ocasiones desde que el técnico alemán se hizo cargo del banquillo.
La presencia de Rodri refuerza esta idea de un Barça coral, en el que se espera que los goles estén más repartidos. Aunque Raphinha, que está haciendo de ‘9’, ha cogido la directa y ya lleva tres goles.
El impacto de Rodri se espera que se produzca en las dos áreas y ante el Athletic ya trasladó al Barça la conexión que tenía con Cubarsí en la selección. De momento, el equipo azulgrana ha dejado la portería a cero en las dos primeras jornadas y Flick insiste en la necesidad de que el equipo gane control esta temporada.
“Todo el mundo está contento de que Rodri juegue con nosotros. Es el jugador perfecto para nosotros, para nuestro estilo”, apuntó Flick tras la victoria. Con la llegada del ex del City el Barça podrá descansar más con balón y no necesitará a Pedri constantemente en la base.
Para Flick no hay problemas de compatibilidad y Rodri está entusiasmado con lo que está viendo. “Ha sido un verano largo, más de lo normal. Tengo que ponerme rápido a ritmo. Es el sitio donde quería estar, feliz de cómo se han dado las cosas. Ahora a trabajar. Es importante ir cogiendo ritmo y adaptarse a este gran equipo. Primeros minutos y buenas sensaciones”.
Trabajo al margen
Este viernes, en la sesión de entrenamiento, Rodri se quedó haciendo trabajo en el gimnasio. Nada excepcional: lleva poco tiempo de preparación y sigue una pauta individualizada.
El lunes volverá a tener la oportunidad de seguir cogiendo rodaje en el Barça-Rayo. Veremos si ya como titular o si Bernal sigue en el once, en un Barça que esta temporada se define por sus mediocampistas.