Un actor de Hollywood y empresario ha sido denunciado por un impago masivo en la venta de gafas para el eclipse solar del 12 de agosto en Mallorca. Más de 80 empleados y 51 locales que cedieron parte de sus escaparates siguen sin cobrar los casi 200.000 euros que debían percibir en la operación.

El eclipse convirtió Mallorca en uno de los grandes escenarios mundiales para contemplar un fenómeno astronómico excepcional. Durante semanas, la Isla se preparó para recibir a miles de personas dispuestas a no perderse el momento.

El actor, músico y empresario británico Joe Van Moyland, residente en Valldemossa y conocido en su país por sus trabajos en el cine —entre ellos, su participación en una película de la saga Star Wars—, puso en marcha una empresa para vender masivamente gafas especiales para observar el fenómeno.

El proyecto fue ambicioso. Van Moyland realizó un importante pedido de gafas a China, contrató a más de 80 trabajadores y negoció con 51 establecimientos de Mallorca la instalación de pequeños ‘stands’ en sus locales. La idea era sencilla: aprovechar los días previos al eclipse para vender las gafas en distintos puntos de la Isla y tener material suficiente para atender la enorme demanda prevista.

Pero el negocio se vino abajo cuando, poco antes del eclipse, el Gobierno comunicó que determinadas protecciones oculares que se estaban comercializando no cumplían los requisitos de homologación exigidos en España y, por tanto, no podían utilizarse para contemplar el fenómeno. Entre las gafas adquiridas para el proyecto empresarial de Van Moyland se encontraban algunas de las afectadas por esta advertencia.

El golpe fue inmediato. Los puestos de venta dejaron prácticamente de tener sentido cuando quedaban apenas unos días para el acontecimiento que debía convertir las gafas en un producto estrella. Según personas del entorno del empresario, Van Moyland trató entonces de tranquilizar a sus empleados y les aseguró que cobrarían las cantidades pactadas.

Incluso llegó a plantearse la posibilidad de emprender acciones legales contra el Gobierno español por el perjuicio causado al negocio. Sin embargo, pasaron los días y el eclipse llegó sin que se solucionara la situación. Y después del 12 de agosto comenzó otra espera: la de los trabajadores que todavía no han recibido el dinero correspondiente a los días trabajados.

Según los afectados, el dispositivo estaba formado por 73 vendedores, que debían percibir 100 euros diarios durante seis jornadas, y siete responsables o jefes, cuyo salario pactado ascendía al doble. A ello se sumaban los 51 establecimientos que habían accedido a reservar un espacio para los ‘stands’, por los que se habrían acordado unos 2.000 euros por local.

La factura pendiente, según estos cálculos, podría ascender a los 190.000 euros entre salarios y pagos a los establecimientos. Han transcurrido ya 17 días desde el eclipse y los afectados han comenzado a organizarse para reclamar las cantidades que consideran que se les adeudan. Se han presentado numerosas denuncias y algunos de los trabajadores han acudido a la gestoría relacionada con la empresa para intentar obtener explicaciones.

La respuesta, aseguran, ha sido decepcionante. «Nos sentimos completamente estafados. Al principio todo eran buenas palabras, pero ahora acudimos a la gestoría y no quieren saber nada del tema. El empresario tampoco nos atiende al teléfono, a pesar de que ha dicho en varias ocasiones que todos vamos a cobrar», explica uno de los afectados.

El apunte

El empresario sostiene que «todo se arreglará»