La desesperación de un trabajador palmesano le ha llevado a presentar varias quejas ante la Seguridad Social y le está llevado a echar manos de sus ahorros tras dos meses de baja en los que no ha percibido un sólo euro. «Y eso que llevo 41 años cotizados», explica Manuel Romero, vecino de Son Oliva de 61 años que en 2020 inició un largo calvario de problemas físicos y psicológicos que ha llegado a un punto cumbre. Relata que lleva seis años en tratamiento psicológico, tras el fallecimiento de su hermano. «Tuve una depresión y también problemas de cadera, pero en Son Espases me dijeron que no me querían operar porque era joven…».

Tras ello, acabó en Sant Joan de Déu, donde le dijeron «que estaba reventada. Me operaron la izquierda en unas tres semanas y para la otra tuve que esperar dos años, hasta febrero de 2024. Pero en junio fui a la inspección médica y me dieron el alta, cuando yo estaba todavía en rehabilitación. Me dijeron, literalmente, ‘hay que producir, a trabajar’», asegura Manuel, que asegura que iba cojo a su trabajo en el aeropuerto de Son Sant Joan, sufriendo coxartrosis, o artrosis de cadera, una enfermedad degenerativa que causa el desgaste progresivo del cartílago de la articulación de la cadera.


Manuel, durante su encuentro con Ultima Hora en Son Oliva. Foto: F.F.

En noviembre de 2024 volvió a ponerse de baja, hasta marzo de 2026. «Tengo el alta y trabajo 93 días, pero he sufrido dos caídas y el médico de familia me dio la baja. Pero no me contestaban ni me pagaban de la Seguridad Social, la mutua y la empresa… Alegan que el médico se ha equivocado de patología, puso que era de espalda el problema y no psicológico. Pero él -el doctor- asumió incluso por escrito su error y ya está arreglado», prosigue Romero, que se aferra a la palabra del galeno.

«Ya estoy tirando de ahorros»

A partir de ese momento empezó un largo peregrinar, con varias visitas a la Seguridad Social, «donde he presentado cinco quejas. Y ahora me dicen que tengo que pasar una inspección, después de 25 meses, pero no hay nadie me explican… Ni tampoco me contestan a las reclamaciones. Pero lo más preocupante es que llevo dos meses de baja, con ansiedad, voy para los tres, nadie me paga ni reconocen el fallo de mi médico. Yo ya estoy tirando de ahorros, pero no puedo hacerlo mucho tiempo más», explica visiblemente preocupado.

Por prescripción médica comenta que no puede estar más de dos horas seguidas de pie, debe descansar cada 10 minutos y no puede cargar más de 15 kilos, asegurando que «esta incertidumbre me está matando, están jugando con la salud mental mía y de la gente», exclama Manuel, cuyo caso está en manos de los abogados de su sindicato (USO), apuntando a la vez que ha pedido cita para la Seguridad Social y le han enviado «a Menorca o Ibiza. Ya me conocen cuando voy allí, pero me dicen que no pueden hacer nada, que no hay gente…», dice resignado.

Lamenta que «después de 41 años trabajando, me pongo enfermo y me encuentro esto. Estoy nervioso, me cuesta dormir y voy con miedo cuando me toca cita. Y sólo quiero que se reconozca el fallo de mi médico y me hagan caso, que son dos meses sin cobrar la baja, pese a que han cambiado la patología, pero no hay inspectores, insisten en la Seguridad Social», espeta este vecino de Son Oliva.

Y espera no verse obligado, en su estado, «a tener que pedir al alta voluntaria si no se arregla, porque más de tres meses sin ingresos no puedo aguantar…», dice esperando cada vez con menos esperanza una respuesta desde la Seguridad Social.