Las claves

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Los organizadores suspenden la manifestación en Ceuta ante la llegada de grupos ultras para evitar cualquier asociación con violencia, odio o racismo.

Los impulsores de la protesta destacan la convivencia histórica entre comunidades en Ceuta y rechazan cualquier acción que rompa esa armonía.

Se han registrado incidentes violentos en la ciudad, incluyendo agresiones y la presencia de individuos encapuchados con estética paramilitar.

Las autoridades y asociaciones locales condenan enérgicamente los actos violentos y llaman a la responsabilidad y al cese de la violencia.

La protesta nocturna prevista para este sábado 29 de agosto en Ceuta no se celebrará. La decisión, según han confirmado los propios impulsores de la convocatoria, que se había difundido a través de grupos de mensajería instantánea, ha partido de los mismos ciudadanos que la habían organizado.

La movilización, planteada en un principio como una protesta pacífica contra la gestión del Gobierno, se ha cancelado en las últimas horas ante la llegada a la ciudad autónoma de grupos ultras. Los propios organizadores han querido desmarcarse de cualquier movimiento que pueda fomentar la violencia, el odio o el racismo.

En el mensaje en el que anuncian la suspensión, los ciudadanos que habían impulsado la convocatoria explican que la decisión responde directamente al nuevo escenario generado en la ciudad y aseguran que no van a «formar parte de ningún grupo que aliente la violencia, el odio o el racismo en nuestra ciudad».

Andrés Góngora, agricultor y secretario general de COAG

Los organizadores reivindican además la convivencia entre las distintas comunidades que integran Ceuta y subrayan los lazos históricos que unen a sus vecinos.

«Llevamos siglos conviviendo con nuestros hermanos musulmanes. Compartimos historia, cultura y una tierra que nos pertenece a todos«, señala el comunicado difundido.

El texto insiste en que su cultura «es también su cultura. SOMOS HERMANOS«, al tiempo que muestra su rechazo a cualquier acción que pueda romper esa convivencia.

Los convocantes aluden también a lo ocurrido durante los últimos días y aseguran que los actos violentos, la quema de algunos asentamientos y los gritos y mensajes racistas han generado una situación que rechazan por completo.

«Hasta ayer caminábamos de la mano», señalan en el comunicado, antes de insistir en que no quieren formar parte de ningún movimiento que fomente el enfrentamiento entre vecinos. «Condenamos firmemente el racismo y la violencia, venga de donde venga», recalcan.

Los ciudadanos que han difundido el mensaje esperan, además, que quienes hayan llegado a la ciudad con la intención de provocar violencia u odio sean identificados y que las autoridades actúen conforme a la ley.

No obstante, desde la noche de este viernes ya se pudo ver a varios individuos encapuchados con estética paramilitar merodeando por la ciudad autónoma, quienes estarían implicados en varias agresiones registradas.

La Asociación de Defensa del Arbolado Urbano, la Biodiversidad y el Medio Ambiente (DAUBMA) ha alertado de su presencia y varios vídeos en redes sociales circulan con las grabaciones de sus actuaciones.

Estos individuos habrían protagonizado agresiones a ciudadanos españoles de religión musulmana en el barrio de Hadú durante las últimas noches. Para la asociación, estos hechos deben ser investigados con la máxima prioridad, dado que podrían constituir un riesgo grave para la convivencia y la seguridad ciudadana.

La entidad pide además que se investigue la compra de sustancias y líquidos inflamables que podrían emplearse para preparar botellas a modo de cóctel molotov, con el fin de alterar el comportamiento de la ciudadanía y provocar alteraciones en las manifestaciones, como sucedió este viernes en la barriada de Villajovita con el lanzamiento de tres botellas con aguarrás.

Rechazo de la violencia

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, rechazó este viernes todos los actos de violencia que se han sucedido en los últimos días en Ceuta, a la vez que exigió al PP que los condene con la misma «contundencia» y no con la «boca pequeña».

Ahmed, Mohamed y Said en el monte que está detrás de la playa del Trampolín, en Ceuta.

El ministro ha hecho un «llamamiento responsable a la no violencia», condenando los ataques a militares por parte de inmigrantes, la quema de casetas, que se impida a Cruz Roja el reparto de comida y la violencia hacia periodistas «que están haciendo su trabajo».

«Eso no lleva a ningún lugar, y, por tanto, ¿qué tenemos que hacer? Normalizar la situación. Para eso es imprescindible que hagamos un llamamiento responsable, serio y contundente de no a la violencia», ha expresado, al tiempo que ha defendido que las manifestaciones «están regladas» en la Constitución española, pero «no pueden ser brotes de xenofobia, ni tampoco de violencia contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y los servidores públicos».

De igual forma, el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, se sumó este viernes al llamamiento al cese de la violencia en Ceuta. En una declaración institucional, el líder ceutí ha calificado de «legítimas» las manifestaciones, aunque «siempre de manera pacífica y ordenada»: «Rechazamos con total rotundidad el uso de cualquier tipo de violencia. Los violentos no nos representan».

El dirigente ha advertido además de que se impondrán sanciones a quienes cometan actos vandálicos y ha subrayado que los violentos «dividen», «distraen la atención de lo principal» y «perjudican» la imagen de la ciudad. «Nadie puede ni debe tomarse la justicia por su mano», ha añadido.