Alexander Ritschard y Sergi Pérez Contri se han destacado como los mejores de la Copa Real Club de Tenis de Oviedo y hoy, a las 11:45, pelearán por el título después de superar dos semifinales intensas, marcadas por la meteorología.

Ritschard impone su fortaleza mental

El suizo Alexander Ritschard fue el primero en asegurarse su billete para la final tras derrotar por 7-6 y 6-4 a Iván Gakhov en un partido muy igualado. El encuentro, disputado por fin sin interrupciones, permitió al jugador mostrar una de las virtudes que más está destacando esta semana: su fortaleza en los momentos decisivos.

El entrenador del jugador suizo destacó tras el partido que «ha madurado mucho mentalmente» y valora su capacidad para mantenerse firme en los momentos más delicados, incluido un tie-break que resultó determinante. El técnico valoró el mérito de volver a competir a este nivel tras una lesión que le apartó de su mejor momento, cuando llegó a situarse entre los cien mejores del mundo.

Con la final ya en el horizonte, el suizo mantiene su filosofía en este torneo, concentración y paso a paso. «Las finales se ganan, pero para ganarlas hay que jugarlas», resumió su entrenador.

Pérez Contri remonta para alcanzar la final

Su rival, el español Sergi Pérez Contri, se metió en la final tras una remontada de enorme mérito ante Pedro Rodenas (2-6, 7-6 y 6-2). Su semifinal comenzó cuesta arriba ante un rival muy agresivo, pero Pérez Contri logró elevar su nivel progresivamente hasta cambiar la dinámica del partido.

«He ido de menos a más», explicó tras el encuentro, satisfecho por haber encontrado la intensidad y la velocidad necesarias para dominar la segunda mitad del duelo. Su reacción en los momentos decisivos le permitió sellar el pase a la final y confirmar su evolución durante la semana.

Pérez Contri anticipa una batalla exigente ante Ritschard. «Va a ser un partido muy duro. Sabemos que es un rival muy complicado, que pega muy duro». El español, que ya compitió en Oviedo hace una década, se mostró especialmente feliz por regresar a un torneo que considera «una gozada».

Tras una semana condicionada por la lluvia, los aplazamientos y la acumulación de partidos, ambos finalistas disponen ahora de unas horas para recuperar fuerzas antes de regresar a la pista central del Real Club de Tenis de Oviedo. La final pondrá el broche a una edición marcada por el alto nivel competitivo y por la capacidad de los jugadores para adaptarse a unas circunstancias cambiantes.

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