El Tour de Francia de 2026 que ganó Tadej Pogacar sirvió para recordar a Luis Ocaña. El final de etapa en Orcières-Merlette evocará siempre … la gesta del español, que logró sacarle nueve minutos de ventaja a su máximo rival, Eddy Merckx, en una etapa salvaje. La Vuelta a España se ha encargado este sábado de rememorar, a su manera, lo que ocurrió cuatro días después.

La Grande Boucle llegó a los Pirineos. Merckx buscaba venganza. Atacó una y otra vez. En el Port de Aspet y en el de Mente. Ocaña le seguía. Pero al pasar la cima, todo se oscureció. Llegó una tormenta devastadora. El belga no se asusta y se tira en un descenso lleno de barro. Y se cae. Y encima Ocaña, que cuando se levanta recibe el golpe de Zoetemelk en ese punto maldito. Ya no se podrá levantar. Lloró él, por su derrota, y también su rival. Grita. Merckx no quiso vestirse de amarillo. Ni en el podio ni al día siguiente.

Enric Mas ha emulado a Merckx. El ciclista balear ha subido al podio de la octava etapa de La Vuelta a recoger el maillot rojo. Pero no ha querido lucirlo. Ni ponérselo. Lo sujetaba con el mínimo número de dedos necesario. Casi con pinzas. Todavía impactado. Sin asumir que está ante su gran oportunidad. Ganar una Vuelta a España en la que pasa a ser favorito.

«Cogeremos la responsabilidad y trataremos de mantener el maillot», declaró en TVE. En principio, sí vestirá el maillot rojo en la etapa de este domingo. 5.000 metros de desnivel y final en el Alto de Aitana. El ‘Ventoux español’, como le gustaba decir al antiguo director de La Vuelta, Enrique Franco. No llevar la prenda distintiva supone una fuerte sanción.

La etapa Puçol-Xeraco ha sido la de las primeras veces. La primera vez que Enric Mas viste un maillot de líder de una gran vuelta. La primera vez que Bryan Coquard vence en una grande. 55 victorias en su palmarés, pero tres veces segundo en el Tour y La Vuelta. Especialmente la de la Grande Boucle de 2016, derrotado por Kittel en la foto-finish. Por solo 2,8 centímetros. «Ha habido muchos trabajo, detrás. Estoy muy orgulloso», dice el galo ‘Le Coq’. El gallo cogió la mejor rueda, la de Jordi Meeus, que sprintaba por el centro de la calzada, y batió a Pedersen y al velocista del RedBull-Bora.

Además, también es la primera vez que Tadej Pogacar abandona una carrera por etapas. La primera vez que descubre la cara amarga del deporte que tanto le ha dado. Y que todavía le dará. «Es una grandísima pena», expresa Enric Mas. «Que se mejore rápido, que nos quedan unas cuantas carreras, y que este tranquilo», le desea. Su compañero en el Movistar Carlos Canal, expuso su visión de por qué hubo tantas caídas en el final. «Ha habido mucho tranquilidad el resto del día, y con las rotondas y mobiliario urbano que había, ha terminado siendo un día tenso y caótico».