La Puerta de los Califas de Córdoba volvió a abrirse este sábado para despedir al torero cordobés Cayetano de Julia que falleció este viernes el día que cumplía 55 años mientras hacía deporte en el Parque Cruz Conde. El féretro del diestro recibió el … último adiós en un escenario como la plaza de toros de Córdoba en una despedida cargada de simbolismo y emoción.
Los actos comenzaron a las cinco de la tarde en el tanatorio de El Granadal de la capital cordobesa, donde se celebró el responso por el diestro. Una vez finalizado, sus restos mortales fueron trasladados hasta la plaza de toros de Córdoba. Pasadas las seis menos cuarto de la tarde, el Patio de Cuadrillas del Coso de los Califas acogió el que sería el último paseíllo de Cayetano de Julia.
El recorrido concluyó con su salida por la Puerta de los Califas, la misma que tantas veces atravesaron los toreros tras una tarde de toros. Un último paseíllo convertido en homenaje y despedida a un matador cordobés. Rafael González ‘Chiquilín’, José María Montilla y José María Tejero entre otros portaron el féretro de Cayetano de Julia a su salida.
Su amigo y compañero, Rafael González ‘Chiquilín’ cuenta emocionado para ABC que «hemos estado toda la vida juntos, desde mis comienzos, desde pequeños. Empezamos juntos entrenando las 24 horas del día y nos hemos criado juntos, ha sido como un hermano para mí».
De su toreo destaca que «era especial, un torero con personalidad, un estilo flamenco agitanado y con mucha personalidad, con mucho arte. Y luego como persona era extraordinaria». Pese a haberse retirado, han seguido siendo «amigos y compadres». Para Chiquilín, ha sido «un palo muy fuerte para todos nosotros, todavía no nos lo creemos».
Además, destaca de Cayetano de Julia su «profesionalidad» ya que «tenía programados dos corridas de toros, y haciendo deporte para entrenarse es como le ha dado el infarto que ha terminado con su vida».