A la tercera fue la vencida para el Girona. El talento de los gerundenses fue suficiente para tumbar a un Las Palmas que deberá seguir creciendo de la mano de Rubén de la Barrera si aspira a los puestos nobles a final de curso.

No tardó demasiado en salir a relucir la calidad de los de Quique Álvarez, pasados los veinte minutos de juego. Una recepción por dentro de Jastin la convirtió el atacante gerundense en un gol de bandera, girándose y superando a un rival, y disparando un trallazo que entró enganchado al poste.

Pese a ello, no empezó bien la segunda mitad para los locales, con un Las Palmas que salió con otro brio y que aprovechó un error infantil de Gazzaniga, que no blocó un centro lateral, para empatar por mediación del debutante Iván Jaime.

El tanto no trastocó los planes de los gerundenses, que se fueron decididos hacia delante. No tardaron en encontrar el premio, cuando Caro les devoldió el regalo de su meta con un pase directo a Fran Beltrán, que solo tuvo que ponerle el lazo al envoltorio.

La entrada de Yaser Asprilla acabó por sentenciar el encuentro. El colombiano firmó dos tantos que demuestran su gran potencial.

Todavía hubo tiempo para la expulsión de Jesé, y para los tantos de Miyashiro e Izan, que cerraron el electrónico.