El Barça encara los últimos días de mercado con varias operaciones todavía por cerrar, pero con una fotografía económica ya muy relevante. Si se completan las salidas que tiene encarriladas y Marc Casadó termina siendo traspasado por una cantidad cercana a los 20 millones de euros, la cifra se moverá alrededor de los 120 millones de ingresos durante este verano, sumando ventas directas, porcentajes sobre antiguos jugadores y mecanismos de solidaridad. No se trata del balance entre compras y ventas, sino exclusivamente del dinero generado por las salidas.

Ferran Torres, en un entrenamiento con el PSG / @psg_inside
La gran operación ha sido la de Ferran Torres, traspasado al PSG por unos 48,5 millones de euros. El valenciano representa prácticamente la mitad de los ingresos directos. El resto procede en gran medida de La Masia, que supera el cincuenta por ciento del total: Ansu Fati dejó alrededor de 11 millones, los mismos que Tommy Marqués, mientras que Iñaki Peña aportó otros tres. A estas cantidades se añaden operaciones menores como las de Dani Rodríguez, unos 600.000 euros, y Andrés Cuenca, alrededor de 700.000.
La Masia es una mina
Y todavía falta una parte importante. Héctor Fort se marcha a la Real Sociedad por unos 8,5 millones, Álvaro Cortés dejará algo más de tres millones y Toni Fernández, con su salida al Venezia, alrededor de cuatro. Si además se concreta la venta de Casadó por los aproximadamente 20 millones que el Barça se ha marcado como objetivo durante el verano, los ingresos por traspasos directos quedarían en el entorno de los 110 millones de euros.

Casadó está en la rampa de salida / Dani Barbeito / SPO
Eso convertiría este mercado en el más prolífico en ventas desde que Joan Laporta regresó a la presidencia en 2021. La comparación debe hacerse con el dinero realmente atribuido al Barça en cada ventana, no con cifras que incorporan cobros posteriores. En 2023, el club contabilizó 81,5 millones: Dembélé dejó 35,4 de los 50,4 pagados por el PSG, porque 15 correspondían al jugador y sus representantes, mientras que también entraron cantidades por Griezmann, Trincao, Kessié, Nico González y Abde.
En la suma actual no aparece Jofre Torrents. Su salida al Ajax puede terminar dejando alrededor de cinco o seis millones, pero buena parte de esa cantidad está vinculada al cumplimiento de variables. Contabilizarla ahora como un ingreso asegurado serviría para inflar artificialmente el balance. Lo mismo sucede con otros bonus incluidos en distintas operaciones, que solo deberán añadirse cuando realmente se devenguen.
Dinero en diferido
El Barça también está haciendo caja sin vender directamente a futbolistas de la actual plantilla. El traspaso de Jan Virgili del Mallorca al Brujas deja cerca de 4,8 millones gracias al porcentaje de futura venta que conservaba el club. A eso se suman otros cuatro millones por los mecanismos de solidaridad derivados de movimientos protagonizados por antiguos canteranos como Nico González, Marc Cucurella, Alejandro Grimaldo o Sergi Altimira. Incluso podría añadirse una cantidad menor si termina cristalizando el traspaso de Marc Guiu o Mateu Morey.

Grimaldo, futbolista del Atlético de Madrid con pasado blaugrana / ATM
De ahí que el balance global pueda acercarse a los 120 millones de euros, pero conviene separar las dos cajas. Una corresponde a los aproximadamente 110 millones que dejarían los traspasos efectuados por el Barça este verano; la otra, a unos nueve millones adicionales procedentes de porcentajes de futuras ventas y derechos de solidaridad activados ahora por movimientos entre otros clubes. Ese segundo dinero pertenece económicamente a este verano, aunque tenga su origen en decisiones de años atrás.
El Barça está, así, en disposición de firmar el mejor mercado vendedor de la segunda etapa de Laporta, siempre que culminen las operaciones pendientes en las cantidades previstas. Y lo haría, además, con una participación enorme de La Masia: más de la mitad de los ingresos tendría relación directa o indirecta con futbolistas formados en el club, ya sea mediante ventas propias, porcentajes conservados o mecanismos de solidaridad

Deco, director deportivo del Barça / FC Barcelona
También conviene separar los ingresos de mercado del alivio que han supuesto determinadas salidas en términos de masa salarial. El final de contrato de Lewandowski y las cesiones de Ter Stegen y Araujo no han dejado dinero en caja en forma de traspaso, pero sí han liberado una cantidad muy importante de salario. Es otra de las claves de un verano en el que el Barça no solo ha buscado recaudar, sino ganar margen para inscribir.
Dinero a futuro
La estrategia este verano también deberá juzgarse en el futuro porque en muchas operaciones, el club ha intentado conservar una parte de un posterior traspaso, opciones de recompra o variables por objetivos, una fórmula que explica que salidas aparentemente menores generen ingresos con el paso del tiempo. El caso de Jan Virgili es el mejor ejemplo, con esos 4,8 millones ingresados cuando el Brujas decidió pagar su cláusula de rescisión.