La selección española necesita redimirse este lunes en un escenario imponente como el Telekom Center de Atenas, tras su decepcionante estreno de la segunda fase de clasificación para el Mundial de 2027 en Catar con derrota ante Portugal (89-95) para no complicarse su camino tras dos derrotas consecutivas.
Enfrente estará Grecia, con la leyenda Vassilis Spanoulis en el banquillo y con nombres ilustres como Nick Calathes, Tyler Dorsey, Dinos Mitoglou, el sempiterno capitán Kostas Papanikolaou o los hermanos Antetokounmpo, Kostas y Thanasis, aunque faltará su estrella,el NBA Giannis Antetokounmpo, que se pierde esta fase decisiva de su selección para estar en la cita catarí.
El partido que enfrenta a Grecia con España, correspondiente a la segunda jornada de la segunda fase de clasificación para el Mundial, se disputará este lunes, 31 de agosto, a partir de las 18.00 en Atenas. El encuentro será retransmitido por televisión a través de Teledeporte.
Grecia, sin margen de error
Los locales, tras su derrota encajada ante Ucrania (82-76), se han quedado como colistas del grupo y, por tanto, el margen de error se ha reducido a la mínima expresión, por lo que necesitan enderezar cuanto antes el rumbo para aspirar a las tres plazas que dan derecho a estar en el Mundial.
Por su parte, el conjunto de Chus Mateo dejó dudas en su partido de Zaragoza el pasado viernes, en el que encajó su primera derrota en partido oficial ante Portugal, iniciando la segunda fase, ya con varios jugadores NBA, pero sin Santi Aldama, como había concluido la primera en Georgia con el inesperado, por cómo transcurrió el encuentro, tropiezo final con derrota.
Sin embargo, la cita en el pabellón Príncipel Felipe sí dejó atisbos para la esperanza como el debut de dos jugadores llamados a ser el futuro de la selección: Aday Mara, que se estrenaba precisamente en su tierra, y Baba Miller, con mejores prestaciones para el pívot. El zaragozano demostró capacidad de intimidación en ambos aros con 12 puntos, 5 rebotes y 4 tapones ante los portugueses.
Para el combinado heleno la cita es más que trascendente porque una derrota frente a España complicaría sobremanera su camino, ya de por sí cuesta arriba, hacia el campeonato del mundo después de una errática primera fase y con una etapa también en fase de reconstrucción.