Hay veranos que se resisten a marcharse, y este parece ser uno de ellos. Según las últimas previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el tiempo estable se instalará con fuerza durante las próximas semanas, con temperaturas que volverán a subir por encima de lo habitual en buena parte del país justo cuando el calendario marca la entrada al otoño.
Para la semana del 31 de agosto al 6 de septiembre, el organismo apunta a un escenario dominado por la estabilidad atmosférica, con un repunte térmico especialmente notable en áreas del este, centro y sur peninsular. Las lluvias, por su parte, quedarán prácticamente ausentes del mapa, limitándose a precipitaciones débiles en el Cantábrico.
Tormentas puntuales a mediados de semana
Pese a ese panorama mayoritariamente seco y soleado, la AEMET no descarta la aparición de tormentas localmente fuertes en algunos puntos del este peninsular, con mayor probabilidad de que se produzcan hacia mediados de semana. Se trata de episodios puntuales que no alterarán la tendencia general de estabilidad prevista para estos días.
Un otoño que tarda en llegar según las próximas semanas
De cara a la semana del 7 al 13 de septiembre, las previsiones apuntan a una continuidad de este mismo patrón: temperaturas nuevamente por encima de lo normal, sobre todo en las zonas este, centro y sur del país, junto a una escasez generalizada de lluvias. Aun así, no se descartan chubascos en el extremo norte ni tormentas en zonas del interior y del este peninsular.
La AEMET recuerda, eso sí, que se trata de un pronóstico a largo plazo y que, como tal, está sujeto a un alto grado de incertidumbre, por lo que podría sufrir variaciones importantes en las próximas actualizaciones.
Con un margen de error todavía mayor, la previsión se extiende también a la semana del 14 al 20 de septiembre, periodo en el que se esperan de nuevo temperaturas superiores a la media habitual para estas fechas. En este caso, la agencia no aprecia una tendencia clara respecto a las precipitaciones, aunque apunta a que, de producirse, tendrían mayor probabilidad de concentrarse en el este peninsular.