La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha confirmado el despido disciplinario de un trabajador que, estando con … Incapacidad Temporal (IT) por ‘codo de tenista’ y en «fase álgida» de esta dolencia, salió con su bicicleta de montaña para transitar una vía verde entre Sestao y Galdames, con un recorrido de 45 kilómetros que incluyó una subida al Serantes, tal como comprobó un detective contratado por la empresa para la que trabajaba.

En la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, el TSJPV considera que el empleado transgredió «la buena fe contractual», ya que realizó una actividad deportiva que «comprometía su recuperación». Además, asegura que no hace falta que una actividad concreta esté contraindicada para el paciente, porque la lista sería «interminable», sino que «basta con atender a la lógica de la razón» para saber que era perjudicial.

La Sala de lo Social desestima, así, el recurso de suplicación interpuesto por el trabajador contra la resolución de un Tribunal de Instancia de Bilbao que ratificó la decisión de la empresa.

La resolución judicial recuerda que el trabajador comunicó por mensajería electrónica el 18 de abril de 2025 a su encargado que tenía el brazo lesionado, que le tiraba el tendón del codo y que llevaba «aguantando cerca de dos meses», pero la dolencia se le estaba «agravando», y ya hasta le dolía al ponerse la camisa, quitarse los guantes o mover una silla.

Tras pasar por una clínica privada para recibir 20 sesiones de rehabilitación, inició un periodo de incapacidad temporal desde el 19 de mayo de 2025 por epicondilitis de codo derecho. Entonces fue atendido por el médico de atención primaria, y le derivó a traumatología. En el mes de julio, una empleada de la empresa puso en conocimiento de la dirección de la empresa que había rumores de que el empleado de baja solía andar en bicicleta, por lo que se contrató a un detective. Ese mismo mes, atendido en la clínica privada, esta determinó que «persistía el dolor en codo derecho» y le mandó otras 20 sesiones de rehabilitación.

Expediente disciplinario

El detective, en su seguimiento, observó que los días 27 de julio, y 10 y 17 de agosto, el trabajador salió con su bicicleta de montaña para transitar una vía verde que existe entre Sestao y Galdames, con un recorrido de 45 kilómetros entre la ida y la vuelta. Además, había subido el puerto de Serantes. La empresa le abrió expediente disciplinario el 8 de noviembre de 2025 y comunicó por carta al empleado que tenía «conocimiento fehaciente» de que, en periodo de baja laboral, había estado varios días practicando bicicleta de montaña durante varias horas. En este sentido, señalaba que entendía que esta actividad era «incompatible con la dolencia alegada y con su situación de incapacidad temporal, pudiendo comprometer la zona lesionada, dificultando y retardando su recuperación». Tras las alegaciones del trabajador, fue despedido el 19 de septiembre.