Nepal está en alerta máxima por nuevas inundaciones, mientras continúan los rescates a contrarreloj. Un grupo de trabajadores han conseguido salir embarrados pero vivos de una cueva en la que quedaron atrapados tras el alud. Además, todavía queda gente atrapada en sus casas, como una mujer de la tercera edad a la que han ayudado a salir del balcón.
El Gobierno de Nepal ha informado que el último de los españoles desaparecido ha sido encontrado en el municipio de Rasuwa, en la frontera con Tíbet, aunque el Ministerio de Exteriores no ha confirmado esta información.
De momento, más de 590 extranjeros siguen sin localizar dentro de los casi 3.000 desaparecidos por la tragedia, que deja hasta ahora 804 muertos (788 en Nepal, 16 en Tíbet) y enormes daños materiales.
Este domingo, equipos indios se han unido a la búsqueda entrando en túneles, aunque la situación todavía está lejos de ser segura. Y es que en el país tibetano persisten las inundaciones y las infraestructuras siguen colapsando, como una carretera que ha desaparecido este domingo, dejando paso a un mar de lodo.
Por el momento, se han confirmado 804 muertos, de los que 16 se han producido en el lado chino. Sin embargo, a pesar de que en China la riada afectó menos, no se puede saber con seguridad la veracidad de los datos por la censura del régimen de Xi Jinping. Lo que sí han hecho los chinos es mandar equipos de rescate que, con efectivos y maquinaria pesada, luchan por encontrar vida bajo el lodo.
Poco espacio para los milagros
El tiempo apremia y queda poco espacio para los milagros, con la ventana de oportunidad para encontrar a los miles de desaparecidos agotándose drásticamente. Los equipos de rescate están concentrando sus esfuerzos en los municipios de Rasuwa, Timure, Trishuli y Dhunche, han destacado las autoridades nepalíes, que aseguran que han rescatado a 8.730 personas. En total, el contingente desplegado en Nepal suma ya cerca de 20.000 personas, según destacan medios nepalíes.
«El Gobierno de Nepal es el guardián de todos y cada uno de los ciudadanos afectados por la crisis provocada por la inundación en el río Bhoekoshi, en Rasuwa», ha destacado el primer ministro nepalí, Balendra Shah, en un mensaje publicado en redes sociales, en el que ha asegurado que ayudarán «a cada persona afectada» y pondrán en marcha el trabajo para una reconstrucción que no parará «hasta que se consiga completamente».
Además, la ayuda que reclamaba el Gobierno nepalí a los países extranjeros ha comenzado a llegar en forma de diez aviones que han aterrizado en el Aeropuerto Internacional de Tribhuvan, en Katmandú. Se trata de vuelos procedentes de India, Estados Unidos, China y Corea del Sur.
EEUU
Los detalles Las protestan son tan potentes que el gobernador de Texas ha pasado de decir que su estado sería el «centro neurálgico» de estos edificios a decir que las tecnológicas están «cavando su propia tumba».