Una buena carta de presentación. Así puede traducirse el estreno de Txus Vidorreta como nuevo técnico del Unicaja en el que fue su primer partido … de pretemporada. El equipo se impuso sin mayor problema al Melilla en la tercera edición del Memorial Javier Imbroda organizado en la ciudad autónoma (67-105). Bien es cierto que no pueden extraerse conclusiones de un partido ante un rival de Segunda FEB que abre el calendario de amistosos tras apenas dos semanas de trabajo y con la baja de cinco efectivos (los cuatro internacionales y Kalinoski). Sin embargo, la afición ya sentía esa necesidad de ver de nuevo al Unicaja en acción tras tres meses inactivo y puede sentirse satisfecho, porque se vieron pinceladas atractivas del nuevo proyecto. Aunque el partido también dejó una nota negativa: la lesión de Yannick Nzosa.

El pívot formado en la cantera cajista y que ha regresado al club este verano apenas llevaba tres minutos jugando, en el primer cuarto, demostrando además muy buena actitud, agresivo y vertical, sufrió unas molestias en el pie izquierdo tras anotar su última canasta. Tras esta, no volvió a jugar y presenció el partido desde el banquillo. Este lunes, se le harán pruebas médicas para determinar el alcance de su lesión.

    • Melilla (67)
      Powell (11), Muñoz, Smith (8), Strikker (5) y Cera (3) -cinco inicial-; Bosh (2), Figueroa (9), Corraliza (10), Fritz (3), Chekri (4), Torreblanca (5) y Diene (7).

    • Unicaja (105)
      Nzosa (4), Barreiro (4), Lukosius (21), Hunt (8) y Perry (19) -cinco inicial-; Brazdeikis (20), Djedovic (9), Kravish (7), Martínez, Tomic, Giddens (4) y Pérez (9).

    • Parciales
      18-27, 16-18 (34-55), 16-30 (50-85) y 17-20 (67-105)

    • Árbitros
      Cristóbal Sánchez, Igor Esteve y Javier Ávila.

    • Incidencias
      III Memorial Javier Imbroda, disputado en el pabellón Javier Imbroda de Melilla. Buena entrada al recinto.

El primer quinteto que presentó Vidorreta estuvo compuesto por Hunt, Perry, Lukosius, Barreiro y Nzosa, con el nuevo fichaje Hunt ejerciendo como base y Perry a caballo entre el ‘1’ y el ‘2’ aunque su faceta de director de juego predominase tanto que saliera de tanto en tanto a relucir. Un dato curioso es que el nuevo técnico cajista, ya en este primer cuarto, repartió minutos entre todos los jugadores convocados, a excepción del canterano Miguel Martínez, que entró de última hora por la baja de Alonso de la Iglesia (con molestias). Se dejaron ver ya pinceladas positivas del equipo, pero hubo un jugador que sobresalió en su estreno: Ignas Brazdeikis. Ya desde este primer cuarto fue diferencial, especialmente en el tiro: 8 puntos, con 2 triples incluídos, y 100% de acierto en sus primeros minutos.

Tanto en el primero como en el segundo cuarto, el Melilla opuso resistencia. Demostró que su renovada y ambiciosa plantilla, liderada por Rafa Sanz y con hasta 11 fichajes, está dispuesta a pelear por el ascenso este año. Sin embargo, le quedó grande un equipo de ACB. En el segundo cuarto, Perry fue uno de los jugadores diferenciales, algo a lo que ya acostumbran los cajistas. Su inteligencia y habilidad para crear espacios y dibujar jugadas está un escalón por encima. Ante la ausencia de Nzosa, Kravish ejerció de titular y el canterano Miguel Martínez al fin pudo salir a escena.

Tras el descanso (34-55), llegó un tercer cuarto con un claro protagonista. Lukosius reapareció como un bombardero. Cada minuto que pasaba ganaba complicidad con sus compañeros y eso le hizo sentirse más cómodo en pista. Fue entonces cuando aparecieron sus dotes en el tiro exterior: un 2+1 y dos triples consecutivos dispararon el marcador cajista ante un Melilla que comenzaba a frustrarse y notar el desnivel. También Hunt fue de menos a más y demostró en estos compases su calidad, rapidez y recursos.

En el último cuarto, la dupla lituana (Brazdeikis y Lukosius) siguieron sumando hasta superar los 20 puntos por cabeza en sus cuentas personales. Unos minutos en los que los ‘veteranos’ del equipo tomaron protagonismo (Kravish, Djedovic y Perry) durante los primeros 5 minutos, mientras que en los restantes, Vidorreta apostó por las rotaciones y por darle una oportunidad de seguir sumando a Guiddens, el pívot sin equipo que apoya los entrenos del conjunto esta pretemporada, así como a los jugadores del U22 Martínez y Tomic. Tras el pitido final, ambos equipos se saludaron con cordialidad y las autoridades locales entregaron al cuadro malagueño el trofeo de campeón, el cual recibió Miguel Martínez.