Jaume Munar firmó en la primera ronda del US Open otra gran remontada en su carrera, aunque esta quedará en el recuerdo como una de las más surrealistas jamás realizadas (6-7 (5), 3-6, 6-1, 7-6 (4) y 7-5) en casi cinco horas de partido. El tenista español tenía el partido muy cuesta arriba cuando en el tercer set estaba con dos sets de desventaja y rotura en contra y el dominio era total del francés Atmane.
Pero justo entonces, su rival quedó totalmente agarrotado por calambres, que le impidieron apenas moverse. Tieso absolutamente, Atmane siguió como pudo, pero se vio obligado a sacar a pie parado y desde abajo, dejando en bandeja cada punto a favor de Munar.
El español supo aprovecharlo y lidiar también con las artimañas de un Atmane que se dedicó a perder tiempo deliberadamente a la espera de que su cuerpo se fuera recuperando. A cada saque apuraba e incluso pasaba el tiempo, algo que acabó con la paciencia de un Munar que no entendía porque no era sancionado por el árbitro.
Con todo ello el francés fue ganando tiempo y pese a tirar de manera vergonzosa el tercer set se fue recuperando para volver a presentar batalla en el cuarto. Siguió con la misma dinámica al inicio del parcial, pero a medida que recuperó la movilidad dejó de jugar con fuego e incluso recuperó la desventaja en el marcador.
Pese a ello, Munar supo seguir centrado y en el ‘tie break’ igualó el partido.
El quinto fue ya un juego normal en el que ambos tuvieron sus opciones. Nadie fue capaz y con el ‘tie break’ asomando de nuevo, el español supo aprovechar varios errores finales de un Atmane que se marchó de malas maneras.
Circunstancias aparte, mucho mérito en la remontada de un Munar que ahora se las verá con el también francés Rinderknech en segunda ronda.