Alex Aranburu cierra el mes de agosto por todo lo alto tras el segundo puesto cosechado en la general del Tour de Limousin la semana … pasada. El corredor ezkiotarra apretó este domingo en los últimos dos kilómetros para llevarse la 90º edición de la Clásica de Bretaña y sellar así su tercer triunfo de la temporada.
El ciclista guipuzcoano puso este domingo la guinda al mes de agosto, y es que Aranburu ya avisó en el Tour de Limousin firmando el podio en tres de sus cuatro etapas. El de Cofidis hizo gala de su olfato y rapidez en Plouay, en una de esas pruebas de las que se deciden más por lucidez que por fuerza bruta, y demostrando una vez más su punta de velocidad para coronarse en una clásica WorldTour.
Elegir el momento exacto para atacar nunca resulta nada sencillo, pero Aranburu olió sangre y sorprendió a los ciclistas que comandaban la carrera a 1,8 kilómetros de meta. Armado de paciencia hasta el tramo final, se lanzó tras los exigentes 228 kilómetros que se habían recorrido previamente y 3.600 metros de desnivel de la prueba con salida y llegada en Plouay.
El guipuzcoano se sobrepuso a las adversidades de la carrera. La jornada estuvo marcada por las lluvias intermitentes y el viento suroeste que complicó la vida a los corredores. Se dejaron ver varios intentos de escapadas que finalmente lograron culminar Markus Hoelgaard (Uno-X) y Alexy Faure Prost (Picnic PostNL) al abrir el primer hueco. Tras varias fases de escapada y persecución, Visma y Decathlon marcaron el ritmo del pelotón hasta que el desorden se apoderó de la carrera. Una caída en el grupo principal afectó a varios corredores, entre ellos Paul Magnier, uno de los grandes favoritos y que se vio forzado a abandonar. En el ascenso a la Cote de Ty Marrec, el pelotón fue perdiendo miembros hasta quedarse con un grupo reducido con opciones reales de victoria.
Entonces apareció Aranburu para certificar un triunfo de prestigio, digno de un corredor veterano con olfato para los finales de clásica y capaz de ganar cuando la carrera se rompe. Con su envite final, dejó sin respuesta al grupo cabecero y, lejos de esperar al sprint, abrió hueco con rapidez y aguantó en solitario hasta Plouay, donde cruzó la meta con un registro de 5 horas, 21 minutos y 13 segundos y una media de 42,588 kilómetros por hora. La tímida reacción del danés Alexander Kamp (Uno-X), que fue segundo a cuatro segundos, no fue suficiente para atrapar a Aranburu. El italiano Alessandro Borgo (Bahrain) completó el podio, a diez segundos.
12 victorias como profesional
Con esta victoria, el ciclista ezkiotarra suma su duodécima como profesional desde aquel primer triunfo en Getxo en 2018. Además, Aranburu sucede en el palmarés al belga Arnaud De Lie, ganador en 2025, y se convierte en el vencedor número 73 de la historia de la clásica bretona. Se trata de la tercera victoria de la temporada para el guipuzcoano, tras las logradas en la cuarta etapa de la Itzulia en Galdakao y la tercera en el Baloise Belgium Tour.