El Valencia apostó por un planteamiento más defensivo para atacar los espacios al contragolpe, mientras que el Dépor trató de jugar mucho por dentro y hacer un fútbol más propositivo.
Dos onces muy diferentes
Carlos Corberán volvió a apostar por una defensa de 5 con Jesús Vázquez y Luis Rioja como carrileros. Utilizó a Arnau Martínez como central para poder liberar a Pepelu y así formar un doble pivote con él y Ugrinic.
Quiso darle mucho protagonismo a su banda derecha, ya que partía con una doble punta con Sadiq y Sato, pero el japonés se quedaba en banda por delante de Luis Rioja para hacer daño por ahí. Javi Guerra estaba liberado en el centro del campo, pero hacía de segundo punta acompañando a Sadiq en la presión.
Antonio Hidalgo apostó por un equipo sin bandas puros, ya que Luismi Cruz y Mario Soriano partían como teóricos bandas en un 4-4-2 en línea, pero ambos se metían hacia dentro.
Luismi Cruz estuvo muy activo recibiendo balones a la espalda de los dos pivotes valencianistas, y Mario Soriano contó con total libertad para pedir el balón en salida provocando que Riki Rodríguez ocupase posiciones más adelantadas y de banda.
Formas antagónicas de afrontar el partido
El Valencia tenía clara su forma de atacar, ya que dejaba al Dépor tocar el balón con bastante libertad plantando un bloque medio-bajo. La idea era clara, robar balón y utilizar las galopadas de Sadiq para hundir a la defensa y generar espacios a Javi Guerra.
Aún así, el conjunto che generó poco peligro porque el Dépor monopolizaba el balón y se cerraba muy bien por dentro sin dejar espacios.
El Dépor tenía claro que quería tener el balón por dentro y dejar toda la banda izquierda para Quagliata y uno de los dos puntas. Tanto Aubameyang como Nsongo Bil estuvieron muy activos rotándose las posiciones para ir cayendo a banda y quedarse como referencia.
Un Valencia muy plano
Carlos Corberán planteó un partido defensivo y cuando tuvo la pelota se notó a un Valencia muy plano y sin vértigo que no logró complicarle las cosas al Dépor.
El único gol del conjunto che llegó tras un regalo en salida de balón de Bright Ede y una buena presión de Sadiq que fue capaz de cazar el balón y fusilar a Leo Román.
El Valencia tuvo 5 minutos buenos, justo tras el gol, en los que Javi Guerra aprovechó su superioridad física frente a los centrocampistas del Dépor y Sadiq detectó la debilidad entre central y lateral.
Los de Corberán volvieron a echarse atrás
El Dépor se volvió a asentar y recuperó la posesión del balón. El Valencia estuvo muy blando en los duelos en el centro del campo y sufrió mucho con la movilidad de la doble punta del Dépor y las llegadas de Quagliata por la banda.
Tanto Tárrega como Diakhaby tuvieron muchos problemas para sacar el balón y Javi Guerra se vio muy solo.
Una segunda parte de precipitación
El Valencia empezó la segunda mitad con mucha prisa por empatar el partido, y le llevó a cometer muchos errores en salida de balón.
La falta de ideas acusó a los de Corberán, que no supieron llegar al área y su única baza fue la banda derecha de un Luis Rioja que llegó a línea de fondo un par de veces y puso algún centro que no acabó en nada.
Sadiq no paró de moverse y tirar desmarques, pero sus compañeros no fueron capaces de encontrarle en situaciones de ventaja.Desastre táctico
Una vez metió el tercero el Dépor, Corberán realizó varios cambios que terminaron de desajustar al equipo en el único orden que habían tenido durante el partido.
El entrenador che quiso buscar fútbol más directo todavía utilizando centros laterales y balones directos arriba, pero no generaron apenas problemas.
El Valencia dejó de tener la poca claridad que había tenido durante el partido al sacar del campo a Javi Guerra, y Hugo Duro tuvo que tirar de galones para bajar a recibir el balón a posiciones en las que no había nadie.
Los valencianistas dedicaron sus últimas esperanzas por sacar algo positivo del encuentro en el desorden que generaban Otorbi y Dieng y el desborde de Danjuma.
Otorbi y Dieng agitaron un poco al Dépor, pero Danjuma no fue capaz de generar ninguna ocasión, ya que recibía el balón en situaciones de desventaja y la acumulación de jugadores valencianistas en su zona lo único que hicieron fue atraerle más rivales y complicarle las jugadas de desborde.
Muy inferiores durante los 90 minutos
La realidad es que el Valencia fue muy inferior durante todo el partido a un equipo recién ascendido que volvió a recordar al Dépor de la temporada pasada, un equipo agresivo, vertical y que sabía tener el balón.
Carlos Corberán ofreció un planteamiento mediocre que no supo plantar cara a un Dépor muy serio y que apenas sufrió durante el partido. El Valencia no generó ocasiones y se le vio muy lejos de poder hacerle cosquillas a un equipo recién ascendido.
