Más de cuatro meses después, Carlos Alcaraz vuelve al circuito. El murciano afronta este lunes su esperado debut en el US Open 2026 … ante Roman Safiullin (Movistar +, 19.00 horas) con la ilusión de quien ha pasado media temporada mirando el tenis desde fuera y con el desafío de recuperar, cuanto antes, las sensaciones que le llevaron a conquistar Nueva York hace doce meses.

La espera ha sido larga. Demasiado para un jugador acostumbrado a vivir prácticamente cada semana con una raqueta en la mano y a competir por los grandes títulos del circuito. Desde aquel 14 de abril, cuando tuvo que retirarse ante Otto Virtanen en la segunda ronda del Barcelona Open por las molestias en su muñeca derecha, Alcaraz ha tenido que recorrer un camino inesperado. Más de cuatro meses de recuperación, trabajo físico, paciencia y muchas horas de entrenamiento antes de poder volver a sentir la tensión de un partido oficial. Hasta hace un par de semanas, de hecho, no sabía, si podría competir en este US Open.

Ahora llega el momento de la verdad. El murciano regresa al escenario del último Grand Slam de la temporada con la ambición intacta y con un objetivo tan evidente como complicado: volver a ganar el US Open. Para ello tendrá que empezar desde cero, partido a partido, en un torneo que no concede margen para la relajación y en el que cada ronda aumenta la exigencia. Nadie ha levantado el título en Flushing Meadows sin haber disputado al menos uno de los dos Masters 1000 de preparación, en Canadá o Cincinnati.

El ruso, que ahora es el 98 del mundo, ya consiguió imponerse al murciano en el Masters 1000 de París-Bercy en 2023

La vuelta a la competición, en cualquier caso, ya se produjo la semana pasada en el dobles mixtos. Alcaraz saltó a la pista junto a Serena Williams, una pareja de enorme atractivo que despertó una expectación extraordinaria en Flushing Meadows. Ambos debutaron con victoria frente a los experimentados Lloyd Glasspool y Erin Routliffe.

Prueba de fuego

La aventura terminó posteriormente en los cuartos de final, donde Alcaraz y Williams cedieron ante la pareja formada por Flavio Cobolli y Belinda Bencic. Más allá del resultado, aquellos encuentros sirvieron al murciano como primera toma de contacto con la competición después de su prolongado parón. El verdadero examen, sin embargo, comienza este lunes contra el ruso Safiullin.

Porque el US Open será muy diferente. Ya no habrá margen para esconderse detrás del componente festivo del dobles mixtos. Desde este lunes tocará lidiar con las dudas propias de cualquier regreso. La muñeca derecha, el ritmo competitivo, la resistencia y la capacidad para soportar la tensión de los puntos importantes en partidos a cinco sets serán algunos de los interrogantes que comenzarán a despejarse este lunes desde el primer intercambio.

Su primer rival tampoco invita a confiarse. Roman Safiullin, actual número 98 del mundo, conoce perfectamente lo que significa vencer a Alcaraz. El ruso ya consiguió imponerse al español en el Masters 1000 de París-Bercy en 2023, en una de las derrotas más llamativas de aquella temporada para el entonces joven tenista murciano. Safiullin se llevó aquel encuentro por 6-3 y 6-4, demostrando que su potencia y su capacidad para jugar de tú a tú desde el fondo de la pista pueden poner en problemas a Alcaraz.

Tres años después, el escenario será completamente distinto, pero el recuerdo permanece. Alcaraz no podrá permitirse un inicio dubitativo ante un jugador que sabe que ya fue capaz de encontrar la fórmula para hacerle daño. Alcaraz y su equipo no se fían. El ruso es un rival peligroso para una primera ronda. Y más aún tras tanto tiempo sin jugar.

Sentirse tenista

Alcaraz necesita recuperar la sensación de sentirse tenista de competición, de volver a disfrutar de los partidos y de comprobar que su muñeca responde cuando la intensidad aumenta. Durante estas últimas semanas, el murciano ha ido dando pasos en esa dirección. Su regreso a los entrenamientos en el Club de Campo de El Palmar, donde pudo trabajar sobre pista y recuperar progresivamente las sensaciones, permitió comprobar que estaba sano.

Safiullin será el primer obstáculo de un camino que Alcaraz quiere prolongar hasta el domingo 13 de septiembre, pero antes tendrá que superar el examen más importante: comprobar que vuelve a ser el Carlos Alcaraz competitivo que dejó las pistas en abril. Y alejar los miedos de una posible recaída y otro parón.

En su equipo le recuerdan una y otra vez que está bien y que la lesión ya forma parte del pasado, pero serán las pistas de Flushing Meadows las encargadas de dictar sentencia sobre su verdadero estado. Carlitos está de vuelta y no renuncia a nada.