Burgos obtiene un aprobado y un suspenso a partes iguales en el ‘examen’ de los principales factores que condicionan el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular. La provincia presenta una prevalencia superior a la media de Castilla y León en tres de seis indicadores -diabetes, tabaquismo y obesidad abdominal-, mientras que se sitúa por debajo en hipertensión arterial, hiperlipemia (colesterol y triglicéridos) y obesidad. La diferencia es, sin embargo, mínima en dos de los tres primeros: apenas nueve centésimas en diabetes y 34 en obesidad abdominal. El consumo de tabaco el que marca una distancia más clara con el de la comunidad. 

Así lo recoge la investigación Riesgo de enfermedad cardiovascular en Castilla y León (RECCyL 2024), realizada por la Red Centinela Sanitaria de Castilla y León y presentada el pasado mes de junio en Valladolid. El estudio recupera, veinte años después, la fotografía que ya se tomó en 2004 para conocer la prevalencia de los principales factores de riesgo cardiovascular entre la población adulta y comprobar su evolución. En esta ocasión han participado 3.709 personas de toda Castilla y León, 431 de ellas pertenecientes al área de salud de Burgos, frente a las 342 incluidas en el trabajo de hace dos décadas.

Este trabajo advierte de que la hipertensión continúa siendo, con diferencia, el factor de riesgo más extendido entre los burgaleses. Afecta al 40,17% de la población, aunque el porcentaje queda ligeramente por debajo del 41,23% registrado en el conjunto de Castilla y León. Dicho de otra forma, cuatro de cada diez burgaleses tienen hipertensión arterial. 

El segundo indicador más frecuente es algo más singular y específico. Aunque Burgos presenta la menor prevalencia de obesidad de las once áreas de salud, con un 22,89%, casi cuatro puntos por debajo del promedio autonómico, situado en el 26,63%, sin embargo,  en obesidad abdominal, el resultado cambia sustancialmente: afecta al 41,73% de los burgaleses, ligeramente por encima del 41,39% de Castilla y León. ¿Cuál es el matiz? La Fundación Española del Corazón explica que los pacientes con  aumento  de la grasa abdominal presentan un incremento importante del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y aconseja mantener el peso y el perímetro abdominal «dentro de unos límites razonables» porque es fundamental para el normal funcionamiento del corazón, los vasos sanguíneos y otros órganos. 

El tabaco constituye el factor en el que la provincia se distancia de manera más clara de la media regional. El 25,88% de los burgaleses fuma frente al 24,36% de los castellanos y leoneses. La diferencia alcanza 1,52 puntos porcentuales y sitúa a Burgos entre las áreas sanitarias con mayor prevalencia de tabaquismo. Este dato contrasta con el señalado por el Observatorio de la Asociación Española contra el Cáncer que para el año 2024 cifraba en el 19% la población de la provincia aún fumadora. 

(La información completa, en la edición impresa o aquí)